La crisis en la prensa estadounidense es un hecho innegable: la publicidad baja en picado, muchos rotativos cierran y miles de periodistas se quedan sin trabajo
17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El pasado 6 de mayo se celebró una reunión en el Senado de EE.?UU. sobre el futuro del periodismo, una cita que sirve de ejemplo para entender los problemas. El primero es que la situación es tan preocupante como para que los más altos poderes del Estado intervengan en ella, aunque solo sea para informarse. Y la segunda clave nos la dan los profesionales convocados por la Cámara alta estadounidense. En la reunión participaron algunos periodistas de amplísima experiencia en diarios muy importantes. Estaban por ejemplo, Steve Coll, de The Washington Post, o maestros de periodistas como David Simon. Pero junto a ellos, entre los seis participantes, había una vicepresidenta de Google y estaba Arianna Huffington, fundadora de un blog, The Huffington Blog, probablemente el sitio de noticias políticas de Internet más influyente de Estados Unidos.
Los medios de comunicación están en una encrucijada, sobre todo los de Estados Unidos. La aparición de Internet ha sido una sacudida para los diarios tradicionales, que llevan más de diez años preguntándose qué va a ser de ellos. Y además, llegó la crisis económica que ha acentuado todos los problemas preexistentes.
«El modelo de negocio que parece justificar el coste de hacer periodismo de calidad es el que no crece, y el que crece -Internet- no produce suficientes ingresos como para generar un periodismo de calidad», dice John Batelle, cofundador de la revista Wired, la biblia de la revolución tecnológica. Las palabras de Batelle reflejan un hecho conocido: la rentabilidad de la publicidad on line es solo el 10 % de la de las páginas de papel impreso. Pero los anuncios en Internet crecen y la publicidad en papel no hace más que bajar.
La razón es que el número de lectores de prensa disminuye aceleradamente en EE.?UU., pero solo los que leen el periódico en papel. La media de diarios vendidos ha bajado en quince años, desde que nació Internet, desde 62 millones al día a los 49 millones diarios que se venden hoy. Pero los lectores de periódicos en Internet han crecido, en ese mismo tiempo, desde cero hasta 75 millones.
La situación está clara para Rob Curley, que ha sido presidente de desarrollo de productos del Washington Post, «Hay dos clases de editores de periódicos (newspapers, en inglés): los que piensan que la parte más importante de la palabra es news (noticias) y los que piensan que la parte más importante es paper (papel). Si usted trabaja en una empresa cuyo editor es de los que creen esta última opción, le sugiero que vaya preparando su currículo».
Las palabras de Curley no son una profecía. Miles de trabajadores de los periódicos estadounidenses han perdido sus empleos en los últimos años. El número de puestos de trabajo desaparecidos en periódicos de todo el país en el 2007 fue 2.112; en el 2008 se perdieron 15.970 empleos, y, en poco más de cuatro meses que han transcurrido del 2009, 9.236 empleados se han quedado sin trabajo.