«No hay mayor satisfacción que hacer una labor que repercuta de forma positiva en los demás»
SOCIEDAD
Firme se mantiene Cristina cuando reitera su apuesta por una «cooperación bien entendida» entre el Norte y el Sur, siguiendo esa máxima de no dar peces, sino enseñar a pescar: «Que se haga partícipe al beneficiario de los proyectos y se le dote de capacidades para que prosiga con el proyecto de forma autónoma sin depender de la cooperación». Sería, en la práctica, cumplir con ese fin utópico que persiguen todas las organizaciones dedicadas a la ayuda al desarrollo: desaparecer. Que no hubiese oenegés querría decir que las desigualdades que denuncian habrían desaparecido.
Por lo pronto no es así. Por muchos motivos. Cristina expone uno: «La ausencia total de la figura del Estado de bienestar, con la falta de recursos y prestaciones sociales que conlleva».
Pero va viendo avances. «Para mí no hay mayor satisfacción que poder hacer un trabajo que repercuta positivamente en los beneficiarios, haciendo que me sienta realizada con mi trabajo, además de ver los progresos y avances que se consiguen con los proyectos de cooperación en la mayoría de los casos». Por todo ello, recomendaría a cualquiera que se embarcara en lo que hoy es su vida. «Pero siempre que se tenga formación, fortaleza personal y una gran capacidad de adaptación», matiza.