El descenso se notó en las líneas en las que se desarrollaban obras de infraestructura
18 mar 2011 . Actualizado a las 14:26 h.El transporte urbano ha vuelto a perder viajeros. Los datos muestran que el número total de personas que se subieron al autobús a lo largo del 2010 son 7.482.693, lo que representa un descenso del 1,8%. Teniendo en cuenta que en el 2009 se registraron 7.619.000 los usuarios, el pasado año el servicio que presta Tralusa perdió 137.000, unos 80.000 menos de los perdidos en el 2009.
No es un dato alentador en el proceso de potenciación del servicio, que ha implicado la adopción de una serie de iniciativas encaminadas a su mejora, aunque Raxoi señala que esa bajón entraba en cierta forma en las previsiones. Los problemas en las infraestructuras viales han tenido mucho que ver en ello.
Es la explicación que dio ayer el concejal Carlos Nieves, quien apuntó también al escenario global español, en donde se produjo un descenso medio de viajeros de un 1,1%. Las ciudades gallegas también notaron la crisis en sus estadísticas.
En lo que concierne a las infraestructuras, el edil recalca que en el 2010 vías importantes como el Hórreo, Galeras o Rosalía de Castro han estado levantadas, con los consiguientes trastornos para el tráfico privado y el público. La prueba que esgrime Nieves es que la bajada de viajeros se ha producido precisamente en las líneas afectadas, mientras que en las restantes se ha constatado un incremento de viajeros.
De esta forma, la línea 4 perdió cerca de 70.000 usuarios, y algo parecido ocurrió en las líneas 13, C2, C4, Figueiras, C5 y C6, todas ellas con alteraciones por obras. Estas dos últimas líneas han tropezado con las actuaciones de acondicionamiento de servicios de la rúa de Amio hasta el polígono de Costa Vella.
El bonobús se impone
De no haber esas intervenciones infraestructurales en la ciudad, Raxoi calcula que los datos serían positivos en un 1,03%. La consecuencia más lógica es que, una vez superados esos problemas viales, aumentará el número de viajeros. Así lo consideran el Ayuntamiento y la sociedad gestora Tussa, que auguran un positivo reflejo en las estadísticas del 2011.
Por otra parte, el pasado año hubo un par de días de nieve en enero, en donde el transporte público apenas funcionó, y una huelga general en septiembre, y Tussa estima que en esos dos casos se perdieron 44.400 viajeros.
Un dato destacado es que el bonobús ha ido escalando puestos en la preferencia ciudadana, y en el 2010 superó por primera vez al billete ordinario. Los viajes con bono supusieron un total de 28,34% de la red frente al 25,20% de los usuarios del billete sencillo. Los billetes bonificados representaron durante el pasado año el 27,01% del total de los viajes.
Según los gobernantes locales, ese dato es el resultado de las políticas de fidelización llevadas a cabo por el departamento municipal de Transportes. Carlos Nieves destacó que el objetivo municipal es aumentar en lo posible la utilización del bono ordinario.
Por lo que atañe a las líneas más utilizadas, durante el 2010 fueron la 1 (entre el Polígono do Tambre y el Hospital Clínico), la 6 (San Marcos-Os Tilos) y la 5 (Estación de Autobuses-A Rocha), con más de 1.200.000 pasajeros las dos primeras y muy cerca de alcanzar esa cifra la línea 5.