Xosé Manuel Iglesias admite que no existe ningún plan para reactivar las calles con locales vacíos
03 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Santiago no tiene herramientas para poner freno al ocaso comercial que se plasma en decenas de locales comerciales vacíos, una situación que queda retratada con especial impacto en el entorno de la estación del tren.
Lo decía ayer el concejal de Promoción Económica, Xosé Manuel Iglesias, que atribuye la desbandada, principalmente, a tres factores: el momento económico nefasto; las políticas comerciales de la Xunta, que es la Administración que tiene las competencias; y lo elevado de las rentas que se piden en comparación con lo que se ofrece.
«É importante ter en conta que a Lei de Base de Réxime Local -señala Iglesias- non contempla apenas competencias en materia de comercio. Aínda así, desde o Concello destinamos recursos ás asociacións de comerciantes e algún tipo de iniciativa, como o Outlet no seu momento, pero neste momento non temos recursos».
El edil explica que la rebaja de un 35% en el gasto corriente de su departamento, unido a unos presupuestos congelados desde el 2007, dan como resultado que no se pueda transmitir a los comerciantes de la zona más perjudicada, como a los de ninguna otra área de la ciudad, más que buenos deseos.
Iglesias recuerda que, cuando se realizaron las obras de reforma de la praza Roxa, se ayudó a los comerciantes más perjudicados a dinamizar de nuevo la zona, que se programaron números de animación, se instaló una carpa... «Non foi un xeito de calar bocas, senón de intentar de verdade a dinamización dunha zona buscando alternativas», indica. Pero ahora, en otra coyuntura bien diferente, con la crisis mordiendo con todos los dientes, los escasos recursos económicos que tenía su departamento para esta misión simplemente no existen. «Non temos ningunha previsión nin temos posibilidade de facer nada», asume el concejal.