El IDIS completa un proyecto que tuvo hitos en las fundaciones Idichus y Genómica, el CIBER y Neurociencias
13 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Más de 350 investigadores se juntan ya en torno al Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), indica su director científico, Carlos Diéguez. La acreditación por el Estado, aprobada en marzo, abre nuevas perspectivas a estos especialistas, adscritos a la USC y al complejo hospitalario. Sobre un 40% realizan la tesis doctoral y completan su formación posdoctoral y «o normal é que consigan a estabilización laboral logo dun período de ampliación de estudos no estranxeiro, acontece así en toda a parte», manifiesta Diéguez.
Este IDIS ha sido el séptimo de España, tras los cuatro de Barcelona y los de Valencia y Sevilla, y supone afianzar y consolidar el elevado nivel de la investigación biomédica de la ciudad en el Estado, además de haber despuntado más internacionalmente en la última década.
Con el IDIS hay otros hitos que merecen destacarse: la aprobación de la Fundación de Investigación, Desarrollo e Innovación (Idichus) del complejo hospitalario, en marzo del 2001; y posteriormente la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica y el hecho de que desde Santiago se liderase el Centro de Investigación Biomédica en red de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn) y la red española de investigación Neurovascular (Renevas), que abrió importantes perspectivas para las Neurociencias. También se puso en marcha el Ciclotrón, que ofrece perspectivas de investigación interesantes, pero aún incipientes, pues se dedica sobre todo a producir radiofármacos.
«Desde que empezó la Fundación Idichus la evolución ha sido exitosa. Antes muchas personas veían la investigación como una vocación romántica; ahora ven plazas, posibilidades de progreso y de hacer una carrera investigadora. Desde el año pasado hay un estancamiento por la crisis, y pensamos que será igual en el 2011, pero después confiamos que remonte, porque si no podría haber problemas», afirma Felipe Casanueva, director del Ciberobn y vicepresidente de la Fundación Idichus.
«Para montar una estructura de investigación se tarda, pero lo que se ha hecho en Santiago es algo serio, no una aventura. Es muy importante estabilizar a los investigadores: que se puedan casar, tener hijos, una hipoteca, una vida normal, porque sino buscarán otras opciones. Para eso es relevante conseguir dinero, pero también la filosofía que se transmite», agrega.
Grupos e infraestructura
Carlos Diéguez destaca la labor de los denominados grupos emergentes: los lidera un investigador principal no estable, con un contrato que le abre la puerta a la estabilidad, y tiene un período de cinco años para consolidarse e iniciar una carrera investigadora independiente, o para integrarse en otro grupo o buscar alternativas diferentes, explica Diéguez.
El IDIS también está a la espera de que se resuelva una solicitud de infraestructura que presentó al Centro de Salud Carlos III «e pensamos que se conseguirá despois do verán», agrega su director científico.