Nada de carteles. Tampoco ruedas de prensa. La compañía israelí Mayumana prefiere promocionarse yendo directamente a por el público, dejándolo excitado con su rítmica demoledora y diciéndole a golpe de tambor «si quieres más, ya sabes, ven a ver nuestro espectáculo». Así lo hicieron ayer en la Fnac de A Coruña, donde su batucada entró como un terremoto en el centro comercial.
Muchos los esperaban. Otros, sin embargo, se dieron de bruces con ellos mientras estaban de compras. Pero nadie se resistió al aperitivo que estos muchachos sonrientes ofrecieron por los pasillos de la tienda. Tal fue así que, tras su camino, se sumaron los clientes como si de una serpiente musical se tratara. Y, cuando todo estaba en el punto de ebullición, la banda se esfumó por la puerta trasera.
Lo que se pudo ver ayer es la parte final de Momentum, una batucada que la compañía normalmente ofrece como regalo a su público al final de cada función de su espectáculo de música y danza. Esas reminiscencias brasileñas chocaban sin embargo con la meteorología gallega, en alerta de temporal y arreciando lluvia hora sí, hora no.
Al final, el cielo dio un rato de tregua. Sin dudarlo, los chicos se echaron a la calle y siguieron contagiando ritmo y alegría en plena plaza de Lugo. Seguro que ampliaron la clientela que acudirá a las representaciones gallegas de Momentum. Desde mañana, y hasta el 28, tendrán una función diaria en el Centro Cultural Caixanova de Vigo. Del 11 al 14 de marzo estarán en el Coliseum de A Coruña.