Uno de los maquinistas de Hal saltó del tren antes del choque

Juan Oliver

SANTIAGO

Su convoy no estaba adaptado al sistema de frenado de emergencia

17 feb 2010 . Actualizado a las 02:11 h.

El conductor del tren de pasajeros que presumiblemente no respetó un semáforo en rojo causando un trágico accidente en la localidad belga de Hal, pudo salvar la vida porque saltó de la máquina segundos antes de la colisión frontal contra el otro convoy. Así lo confirmó ayer Jochen Goovaerts, portavoz de la SNBC, la compañía pública que gestiona la red de ferrocarriles belga.

El maquinista no ha podido declarar aún porque está hospitalizado y su estado es grave, como el de buena parte del centenar largo de heridos en el accidente, que provocó 18 víctimas mortales. Su testimonio, junto a los datos que aporten las cajas negras, puede resultar clave en la investigación de las causas del accidente, ya que la SNBC aún no ha desvelado si fue una avería eléctrica, que inutilizó la señal de stop, o un despiste del conductor, lo que permitió que ambos trenes circularan en sentido contrario por la misma vía.

Lo que sí ha reconocido la SNBC es que la máquina del convoy que se saltó el semáforo no estaba adaptada a los sistemas de seguridad de los que sí está dotada la línea por la que circulaba. Ese mecanismo habría activado el freno automático de emergencia en cuanto el tren hubiera sobrepasado la señal, y habría impedido, o cuando menos suavizado, los brutales efectos de la colisión.

«Hay muchas explicaciones posibles de esta tragedia y no queremos poner la culpa donde no la hay», agregó ayer Goovaerts para justificar que aún no haya una explicación de las causas de un accidente que ha hecho poner en cuestión la seguridad de las infraestructuras ferroviarias. Las tareas de desescombro y retirada de los vagones proseguían ayer en Hal, adonde acudieron representantes de la Fiscalía federal, que ha abierto un procedimiento por homicidio involuntario.