Crecieron las prestaciones, pero el número de oncólogos del servicio se ha reducido a siete
05 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Radioterapia del Clínico ha tratado el año pasado 1.270 casos de cáncer, afirma Antonio Gómez, oncólogo radioterápico de este servicio, que coordina desde ayer en el hospital un curso sobre esta especialidad. Unos 220 casos fueron de cáncer de próstata, el mal en el que se centra esta actividad formativa. Antonio Gómez señala que los tumores de próstata y de mama son los más frecuentes que reciben, y se aproximan cada vez más al 50% de la demanda; les siguen los digestivos y de pulmón.
Este servicio utiliza radiaciones para destruir células tumorales. Radioterapia de Santiago tiene tres aceleradores lineales, uno específico para operaciones de radiocirugía, realizadas por los neurocirujanos, que efectúan de una a dos intervenciones semanales de tumores cerebrales. Hay también braquiterapia. La radioterapia puede ser convencional, conformada, con modulación de intensidad o estereotáxica, según la técnica que se utilice, aunque siempre con el mismo fin atacar al tumor.
«Radioterapia es el único tratamiento que, para tumores como el de próstata, admite ser utilizado en todas las fases de la enfermedad, desde el inicio hasta fases más avanzadas. La cirugía se recomienda más en las etapas iniciales; y la quimioterapia suele darse sobre todo en los estadios más avanzados, y muchas veces cuando han fracasado otros tratamientos», afirma Antonio Gómez.
En el Clínico ejercen siete oncólogos radioterápicos de plantilla, además de otros 4 en formación. Son uno menos que en el 2008, a pesar de haber crecido la demanda.
Los tratamientos son muy dispares. La braquiterapia, por ejemplo, puede solucionarse en un único día, pues consiste en aplicar fuentes radiactivas en la próstata -u otro tumor-, que pueden extraerse o no después, según la situación del paciente y de la evolución de su enfermedad. La radioterapia externa, para la que se utilizan los aceleradores lineales, dura un promedio de unas ocho semanas. Cada vez son tratamiento más precisos: se centran en las células enfermas y tratan de no perjudicar a las sanas.
Además de los casos nuevos de cáncer que reciben cada año, hacen seguimiento de otras personas asistidas en años anteriores, quienes pueden precisar nuevas dosis de Radioterapia, y que representan cerca del 30% de la demanda asistencial que atienden cada año.