Las primeras máquinas, cedidas por Fomento y la Xunta, no llegaron hasta las 10.30 y las 11.00 de la mañana
09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La intensa nevada con que ayer se despertó Santiago no solo colapsó la ciudad, sino que abrió una nueva polémica entre el gobierno y la oposición por la gestión de las dificultades de movilidad que soportó la capital, que tuvo varias de sus vías principales y el Polígono del Tambre cortados hasta mediodía. El Concello se había preparado en la tarde del jueves con el acopio de siete toneladas de sal -más del doble que en otras nevadas- y la activación de un dispositivo que entre policías locales, bomberos, protección civil, la brigada de obras y las adjudicatarias de los servicios que precisan especial seguimiento en estos casos sumaban 150 personas desde primeras horas de ayer.
Pero la sal, que se echó ya anteayer por la tarde y durante la noche hasta el mediodía de ayer, en que se agotó, según el Concello, ni fue suficiente ni sirvió. Y faltaron medios mecánicos. Ahí estuvo el gran problema según el alcalde, quien afirma que el dispositivo sí funcionó, aunque «non foi o eficaz que se esperaba porque faltou o elemento principal, as máquinas quitaneves», aunque tampoco se tenía previsión con anterioridad «de que fosen necesarias». Santiago no dispone de ellas. A las 8.00 se le solicitaron a Fomento y a la Xunta, pero las primeras no llegaron hasta las 10.30 y las 11.00, hasta que ambos organismos hubieron atendido las necesidades en sus vías de alta capacidad. Ese intervalo «foi o máis duro», dice el regidor. Más tarde se sumarían otras seis quitanieves, de las que tres permanecieron esta noche en la ciudad, al tiempo que se adquirieron otras 16 toneladas de sal.
Pero para el PP hubo falta de previsión y una clara «inoperancia dende o Concello». Dice que las quitanieves tenían que haber actuado de noche, lo que evitaría la situación «caótica» que la ciudad vivía al mediodía y la «case paralización» de centros como «a Xunta, o Clínico e mesmo o aeroporto e o Polígono do Tambre». La oposición pedirá explicaciones y aunque asume que la nevada fue extraordinaria, «dá a impresión de que non se actuou coa previsión necesaria».