La Xunta responsabiliza a Madrid del retraso de la estación del AVE

La Voz

SANTIAGO

La tardanza hace que el horizonte del 2015, en el que se espera la llegada de la alta velocidad, se vea más dificultoso

15 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la agenda del Concello compostelano figura una cita esta semana: la aceptación y firma por parte de la Xunta del convenio para llevar adelante la estación intermodal de Compostela. El único problema es que esa cita ya ha estado un par de veces más sobre el tapete y no se ha cumplido, por lo que Raxoi no oculta su recelo de que vuelva a suceder ese incumplimiento. El alcalde reclamó ayer que, en caso de que la Xunta no se avenga, el acuerdo lo suscriban el Concello y Fomento.

El Ejecutivo gallego dice, por su parte, que el asunto está en manos de Fomento, que debe responder a una serie de puntualizaciones de la Xunta a la propuesta que Madrid le remitió. En medio de esas idas y venidas, el plazo se va acortando y el 2015 empieza a acercarse peligrosamente.

Tanto la administración local como la central tienen ya listo desde hace tiempo el acuerdo para la implantación urbanística de la estación en el área del Hórreo. Y el ministro José Blanco lanzó algún aviso público a San Caetano de que estaba retrasando el proceso para la estación intermodal. Pero la Xunta responsabiliza a Fomento.

«Vamos a ver se é verdade que esta semana se vai poder asinar o convenio», comentó ayer en Voces de Compostela, de Radio Voz, el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo. Y es que, resalta, si no es así, el AVE llegará a Compostela y no estará lista la terminal santiaguesa. El problema, según aclaró Bugallo, es que la Xunta de Galicia ha querido partir del inicio y poner el contador del proyecto a cero, en vez de tener en cuenta el escenario ya existente.

¿Y cuál es ese escenario? Pues que van allá cinco años de negociaciones, que por fin se llegó a un acuerdo en febrero de este año y que la Xunta prefirió no firmarlo dado que la campaña electoral se avecinaba. Pero tenía argumentos para firmar. La conselleira saliente, María José Caride, solicitó un informe jurídico sobre el concierto, y ese informe, emitido en el mes de marzo, resultó favorable. Pero Caride no estampó su rúbrica, ceremonia que legó al conselleiro siguiente. Y van allá siete meses, con el reloj corriendo.