Bugallo quiere una ley del botellón con prohibición genérica del alcohol

La Voz

SANTIAGO

La propuesta autonómica sobre el botellón no tiene las bendiciones del gobierno municipal compostelano ni del propio alcalde, que pese a todo espera que esta vez haya una ley adecuada sobre esta materia. «¿Por que os menores de 18 anos non poderán beber alcohol e si todos os demais?», es la pregunta que sale de la boca del regidor compostelano a la vista del borrador sobre la regulación de bebidas alcohólicas de la Consellería de Sanidade. Está claro que a Sánchez Bugallo no le gusta el posible texto legal: «Ás veces non sei quen fai as propostas de lei», comentó ayer en Radio Voz.

En todo caso, el proyecto de ley pasará una serie de trámites hasta su aprobación y entrada en vigor, y lo que no quiere el Concello es que la rúbrica definitiva de la Xunta se plasme antes de que los ayuntamientos puedan formular sus criterios. Y es que Raxoi tiene en mente una serie de sugerencias, y espera recibir el documento autonómico para expresarlas formalmente.

A Sánchez Bugallo le parece bien que se prohíba la venta y el consumo en la vía pública a los menores, pero no solo a ellos . El Concello ya había manifestado su postura en una anterior propuesta autonómica, y la rescata ahora: Que se prohíba el consumo de alcohol en la vía pública con carácter general «agás autorización expresa por parte do Concello». Ello permitiría que determinadas fiestas y terrazas fueran excepciones a esa prohibición. «E se algún Concello considera adecuado habilitar unha zona de botellón, que a habilite e autorice o propio Concello, pero non que estea habilitada a priori», reclama Sánchez Bugallo.

Con la fórmula de la Xunta, eliminando del consumo en la vía pública a los menores de 18 años, a las fuerzas de seguridad les espera un papel de órdago. Habrán de controlar en las reuniones festivas a los jóvenes, y habrá ocasiones en que tengan que hacerlo con grupos de dos o tres mil personas. Sería prácticamente inaplicable. «¿Imos ir pedíndolle o carné a cada un?. A quen se lle ocurre», expresa el alcalde, quien reclama la puesta en marcha de una normativa consensuada «e a partir de aí ver que medios nos dá a lei para garantir o seu cumprimento».

No obstante, y aun disponiendo de de medidas legales y recursos, la ley no será una varita mágica. La prueba, para el regidor, está en lo que sucedió en Pozuelo, en una comunidad en la que está prohibido el botellón.

En Galicia la ley en tramitación es la tercera que llega a las instancias autonómicas. Las dos anteriores han terminado en el más completo fiasco. La que promovió Manuel Fraga en el período 2001-2005 no llegó al pleno del Parlamento gallego, tras haberse abordado en la comisión parlamentaria correspondiente. El proyecto impulsado por el bipartito, consensuado previamente, ni siquiera llegó a la comisión.