El Gobierno eligió a la adjudicataria a pesar de que manejaba hasta 11 ofertas de 17 empresas más baratas que la suya
22 ago 2009 . Actualizado a las 13:57 h.El proyecto de la plataforma de acceso al Ensanche de la futura línea de alta velocidad Santiago-Ourense-Madrid ha avanzado esta semana en su tramitación un paso tan crucial que el inicio de las obras ahora sí puede darse por inminente. Fomento ya no solo dispone de empresa que la construya -en junio había elegido para ello al orosino Grupo Puentes-, sino también de compañía supervisora, pues acaba de confiar dicha responsabilidad a la catalana GPO Ingeniería. Dado que actualmente dirige con tino en pleno centro de Sabadell (Barcelona) la ampliación del metro, la citada firma atesora experiencia en trabajos complejos dentro de cascos urbanos, un background que le vendrá de perlas en Compostela, donde los vecinos de O Castiñeiriño temen que la entrada del AVE genere severos impactos en sus residencias.
El ministerio, a través del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), decidió confiar el control de las obras a GPO a pesar de que 17 rivales de esta (seis en solitario y el resto asociadas en alianzas estratégicas) le habían presentado hasta 11 ofertas más baratas. En el polo opuesto, la propuesta económica de la vencedora rebajaba la cuantía de otras 18. Cobrará por el servicio, según un acta que La Voz conoció ayer, 2.008.219 euros (IVA incluido), un 15% menos de los que el Gobierno estaba dispuesto a invertir.