«Ya nadie pone cara rara cuando le dices que tiene que volar por Portugal»

La Voz

SANTIAGO

04 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde la Asociación Galega de Axencias de Viaxes, que preside el compostelano José Oreiro, apuntan que la incidencia de Oporto en el transporte aéreo «ya es muy significativa». Ante todo, explican, el viajero busca la «seguridad» de llegar a los destinos europeos sin tener que pasar por Madrid o Barcelona. Un argumento que no vale para las conexiones con Brasil, pero que han convertido a Sá Carneiro en el centro receptor de la emigración gallega y portuguesa. TAP -«que está muy implicada pescando clientes en Galicia», dicen- y Easyjet operan vuelos diarios directos a Ginebra y Zúrich, y la bajo coste también tiene un enlace con Basilea. Alemania está bien cubierta por la presencia de Air Berlin, también presente en Lavacolla, pero además abarcan varios destinos franceses secundarios como Lyon y Burdeos (TAP) o Marsella (Ryanair).

Con las grandes capitales (París y Londres) también hay conexiones desde Santiago, pero a diferencia de Lavacolla, la variedad de compañías que operan en Oporto permite escoger cualquiera de los tres aeropuertos principales de ambas capitales, o de los dos aeródromos de referencia en Fráncfort o Bruselas, así se vuele en bajo coste, en clase turista o en viaje de negocios.