Inmobiliarias locales ofertan residencias de segunda mano en el centro por casi 7.000 euros el metro cuadrado
29 mar 2009 . Actualizado a las 03:00 h.En plena crisis general, supuestamente desinflada la burbuja del ladrillo, mientras en 442.000 hogares españoles ya no entra un céntimo, galopando el cupo de parados hacia el cuarto millón, cuando a las puertas de la Cocina Económica de Santiago, en la plaza Irmán Gómez, se forman colas antaño inéditas, mientras todo ello sucede, allí mismo al ladito, a cuatro pasos de la Catedral, las inmobiliarias están negociando por dos millones la venta de un precioso dúplex de seis dormitorios edificado en 1900 y recientemente reformado por completo. Se trata solo de un ejemplo, quizás el más llamativo, de cómo respira un mercado, el de las residencias de lujo, que no entiende de recesiones, según el sector.
Allende el panorama que pintan las estadísticas del Gobierno central existe otra realidad bien dispar. En su más reciente estudio acerca de esta materia, elaborado con datos recabados durante el último trimestre del 2008, el Ejecutivo sostiene que el metro cuadrado de segunda mano en la capital gallega se cotiza por lo común a 1.888,7 euros. En cambio, a través de agencias especializadas, dueños de propiedades en el Ensanche llegan a exigir por ellas actualmente hasta 6.801, o sea, entre tres y cuatro veces por encima del promedio.
Para comprobarlo basta con preguntar en el despacho adecuado cuánto cuestan en Rosalía de Castro dos dormitorios y un par de baños con su cocina y su salón comedor. Respuesta: 516.870. Eso sí, el apartamento cuenta con sistemas domóticos, de aspiración centralizada, antiincendios y de detección de intrusos, así como con unos acabados «únicos, especiales».
En estos momentos, la lista de pisos de élite en Compostela disponibles para su compra la integran también, entre otros, uno de 133 metros en Carreira do Conde tasado en 780.000 euros, un ático de 172 en la zona del Hórreo por el cual piden 990.000, un dúplex de 230 en Xeneral Pardiñas presupuestado en 934.000, otro de apenas 152 en la avenida de Ferrol cuya adquisición obligaría a desembolsar 825.000, un sexto de 120 en la plaza Roxa por el que quieren cobrar 721.000... y una casa de 325 en el entorno de Puente Castro que se va hasta los 1,3 millones.
Ajustes en los precios
¿Y, con la que está cayendo, de verdad encuentran salida estos inmuebles? «Sí, por supuesto. Aunque a veces, claro, hay que ajustar algo las aspiraciones iniciales», contesta categórico un profesional del ramo con puesto en Santiago. Un colega suyo de la competencia corrobora: «Pocas, lógicamente, pero operaciones de este nivel sí que intervenimos. Se cerraron en el pasado, se cierran en el presente y, o mucho me equivoco, se continuarán cerrando en el futuro».
«Este perfil de cliente -argumenta el mismo experto- es al que menos le está afectando negativamente la crisis». Consultado sobre hipotéticas diferencias entre el comportamiento de quienes buscan residencias lujosas y el de aquellos con pretensiones más modestas, explica: «Visitas acostumbran a hacer un número similar que el resto de gente, pero sí es cierto que algo los distingue. No demandan asesoramiento para la financiación. Se la procuran ellos, si la precisan; entran aquí con las cuentas muy claras».