La llegada de turistas a Santiago se dispara un 11% a pesar de la crisis

M. Cheda

SANTIAGO

Los viajeros ocupan dos tercios de los cuartos ofertados por el sector en la capital cuando en Galicia llenan el 42%

25 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) difundió ayer un estudio que diagnostica a la hotelería compostelana una salud -que diría Fraga- de boj, muy a pesar del «período de dificultades serias» al que este martes apeló el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, para referirse a la crisis económica que atraviesa España. De acuerdo con el citado documento, a la ciudad arribaron el mes pasado una media diaria de 1.918 viajeros, el 48,6% de ellos foráneos. Y esos son muchos. Tantos, que superan en un 10,5% a los registrados durante igual período del año precedente.

Frente a los 53.836 contabilizados desde el 1 hasta el 31 de mayo del 2007, entre las mismas fechas del 2008 llegaron a la capital, para pernoctar en ella durante el menos una jornada, 29.000 personas procedentes del extranjero y otras 30.475 del ámbito doméstico, esto es, 59.475 en suma. Revisando los informes del INE referidos a los quintos meses de las temporadas anteriores, se concluye que, simplemente, no existen precedentes de algo siquiera similar.

En el citado intervalo de tiempo, además, sucedió otra cosa que jamás había ocurrido de momento. Por primera vez, los negocios de alojamiento de Santiago lograron cerrar un balance habiendo facturado más noches de servicio que en el último Xacobeo. Porque este mayo consiguieron vender a la clientela 117.072 días de estancia, cuando en el del 2004 habían despachado 43 menos y en el de 1999, igualmente jubilar, apenas 107.553. En el cuadro de evolución de actividad reproducido sobre estas líneas se pueden observar otras comparaciones que aun abruman más.

Asimismo, la tasa promediada de ocupación en los hoteles locales progresó notablemente el mes pasado respecto al 2007. Ascendió tanto si el porcentaje se calcula en función de las plazas disponibles (56,3% de ahora contra el 51,7% de entonces) como si se cifra en base a las habitaciones (63,1% para 60,9%).

Lunar debido a la expansión

Sin embargo, los resultados que el INE acaba de publicar, en este campo en concreto, suponen un retroceso en relación con los relativos al 2004, cuando los turistas y ejecutivos en misión de negocios habían llenado casi siete décimas partes de los cuartos. Ello se debe a que, por aquella época, el sector ya era grande, pero no un gigante como en la actualidad: bastaba con colocar en el mercado 6.461 camas para alcanzar un pleno, cuando hoy, para obtener ese preciado 100%, resulta preciso comercializar prácticamente 200 más.

Al margen de este lunar, en cualquier caso menor, una lectura a fondo de la investigación estadística del Estado permite valorar incluso más positivamente el papel en que queda la hotelería de la capital. Pues no solo crece sobre sí misma, batiendo sus récords, sino que también lo hace a un ritmo muy superior al detectado en otros ámbitos territoriales. Por ejemplo, del mayo del 2007 al siguiente la ocupación por plazas se elevó aquí más del doble que en el conjunto de España. Respectivamente, en términos relativos subieron un 8,8% (4,57 puntos enteros) y un 3,7% (1,9 puntos).