El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
El calendario manejado por Madrid convierte en casi imposible que la infraestructura se pueda abrir antes del 2015
15 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Fomento inició el 27 de marzo, a través de un anuncio insertado en el Boletín Oficial del Estado, la contratación de un macroinforme sobre las opciones para construir una alternativa gratuita al tramo de nacional 550 entre el sur de Sigüeiro y el norte de Padrón. No obstante, la decisión en firme de elaborar ese análisis se había adoptado mucho antes, a través de una orden rubricada por el alto cargo entonces responsable de la división de Planificación de la Dirección General de Carreteras, Aureliano López. Dicho documento, al que La Voz ha tenido acceso, figura datado en Madrid a 20 de abril del 2007. O sea, el ministerio mantuvo congelada la iniciativa durante casi un año. Además, cuando se decidió a activarla, desechó recuperar el tiempo perdido recurriendo a la tramitación de urgencia y apostó por la fórmula ordinaria, mucho más lenta que aquella.
Hace siete semanas, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseveró ante la prensa que esta demandada infraestructura se convertiría en realidad «a medio prazo». El departamento de Magdalena Álvarez, sin embargo, no adjudicará el dictamen de viabilidad de la autovía hasta mediados o finales del verano. Asimismo, ha optado por conceder a su empresa redactora un tope de 24 meses de plazo para entregar el dosier, es decir, hasta el ecuador del Xacobeo 2010. Luego deberá ser supervisado, sometido al preceptivo período de alegaciones y, en su caso, modificado antes de recibir el plácet definitivo. Posteriormente, un despacho de ingenieros habrá de transformarlo en el proyecto ejecutivo en base al cual más tarde se realizarán las expropiaciones y se subastarán las obras, cuando estas -por supuesto- cuenten con presupuesto consignado. En consecuencia, en el mejor de los escenarios, cualquier corte de cinta que se llegue a producir muy difícilmente tendrá lugar en la primera mitad de la década venidera.
El Gobierno central prevé habilitar entre las capitales de Oroso y del Sar una vía de comunicación «de gran capacidad», dotada de al menos dos carriles «ampliables» por cada sentido de circulación, y con una longitud cercana a los 35 kilómetros, aunque de velocidad máxima limitada a 80 por hora. Además, ni siquiera garantiza que vaya a materializar de golpe el 100% de su trazado. Más bien, sugiere todo lo contrario.
Mediante esa orden del 20 de abril del 2007 antes referida, Madrid advierte: «Para la alternativa [a la N-550] que resulte finalmente seleccionada, se propondrá una tramificación que facilite su posterior desarrollo en proyectos constructivos». Significa que, en principio, el equipo de Magdalena Álvarez pretende trocear la actuación global en varias obras de ejecución no coincidente en el tiempo.