Los transportistas del puerto censuran la competencia desleal
23 dic 2011 . Actualizado a las 11:38 h.Los transportistas de contenedores del puerto de Vigo cada vez tienen menos trabajo. La actividad económica se ha ralentizado y ha aflorado la competencia desleal procedente de Portugal, ya que ha aumentado el volumen de descarga de pescado congelado en contenedores en el puerto de Leixões (Oporto).
Los camiones lusos van sobrecargados y no son sometidos a controles, según el gerente de la Asociación de Transportistas de Contenedores del puerto de Vigo, Carlos Quintanilla. Los transportistas piden que se controle el tráfico de camiones procedente de Portugal. Ya tuvieron reuniones de trabajo con la Guardia Civil, que ha llevado a cabo algunas inspecciones, pero creen que son insuficientes, por lo que piden que la Policía Local se involucre en este tipo de controles que tienen una incidencia directa en la seguridad vial. «Si un camión va sobrecargado, en caso de accidente el seguro no se hace cargo», señala el gerente de la entidad.
El sobrepeso también es el causante del deterioro del pavimento en la entrada del puerto y en el mismo muelle comercial donde son notables los socavones. Los transportistas quieren que sea obligatorio el pesaje en el puerto.
El gerente de la entidad denuncia la «falta de atención del Concello». Después de varios meses intentando tener una entrevista con el concejal de Seguridad Vial, Carlos Font, los intentos han resultado infructuosos. «Nos programaron la entrevista para el 26 de octubre. Pero llegó la fecha y nos la anularon. Ha pasado el tiempo y no nos han convocado a ninguna otra cita».
Quiebra de empresas
Los problemas del sector han hecho que en los últimos tres años han quebrado cuatro grandes empresas de transporte de contenedores del puerto vigués. Entre las que han echado el cierre hay compañías tan conocida como Taboada, Novoatrans, Juvitrans o Transportes Sío. El número de autónomos que han tenido que dejar el camión es más numeroso aún.
El encarecimiento del gasoil y el coste del pago de los impuestos por módulos han agravado la crisis de un sector que aglutina a siete grandes empresas de transporte de Vigo con más de 200 camiones asociados.