Las diferencias que existen entre Nino Mirón y Mauricio Rodríguez no son ningún secreto. Al ex presidente no le gustan las formas ni los métodos que suele emplear su sustituto para resolver algunas de las cuestiones más importantes, y esa era precisamente la esperanza de Conciencia Granate para provocar un cambio radical en la cúspide del club.
Sus esperanzas de éxito pasaban porque el máximo accionista votara en contra, o cuando menos se abstuviera, siempre que lograran convencer a varios de los apoyos con los que cuenta el actual presidente.
«Todo ha cambiado. Ahora, Nino está obligado a votar a favor para evitar que exista riesgo de que se rompa el acuerdo y que el club tuviera que devolver el dinero a los empresarios, que echaron una mano en enero para desbloquear la huelga de los jugadores. Podría abstenerse si sabe que no hay peligro», apuntaron.