Santos apostó ayer por un 4-2-3-1 con Rubén Pardo en punta y Yhavé de enganche

La Voz

PONTEVEDRA

04 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El mal estado del terreno de juego de Pasarón volvió a obligar a Fernando Castro Santos a emigrar con el equipo para disputar el partidillo del jueves. En esta ocasión, el plantel del Pontevedra se desplazó hasta Ribadumia, en donde el técnico podía esconder mejor sus cartas de cara al trascendental encuentro de este domingo con el Extremadura.

En la sesión pudo vislumbrarse el posible once que saldrá de cara ante el cuadro de Almendralejo, aunque podría haber alguna variación si Santi Amaro se recupera a tiempo. El concurso de Iban Espadas es mucho menos probable. De hecho, el médico lo dio por descartado el miércoles.

Por lo visto, el preparador de Lourido tiene intención de repetir la misma defensa que puso en liza en los dos últimos partido con el Universidad de Las Palmas y el Celta B, en los que Orlando Quintana no recibió ningún gol. El portero estuvo acompañado en el equipo titular por Sergio Castaño en el lateral derecho, Castells y Alfonso en el centro de la defensa, y Claudio en la izquierda.

En el medio del campo jugaron Pepe Aicart y Dani Pendín, con Aitor y Rubén Reyes en las bandas. Yahvé actuó de enganche y Rubén Pardo, el único delantero que está al 100%, ocupó la punta del ataque. Luego se produjeron varios cambios.