El Concello retira cada año 200 coches abandonados en la calle

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PONTEVEDRA

Si se localiza a los dueños, se exponen a multas a partir de 600 euros

24 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Ser el propietario de un vehículo implica una serie de derechos y de obligaciones. Entre estas últimas está el acudir a un gestor autorizado cuando alguien quiere desprenderse de un vehículo. Sin embargo, hay ciudadanos que no lo asumen y existen decenas de ejemplos por calles de toda la ciudad: coches abandonados que cada día que pasa se van deteriorando, ofreciendo una imagen lamentable.

El asunto empieza a convertirse en un auténtico problema para el Concello de Pontevedra, que cada año manda retirar más de doscientos vehículos abandonados en la vía pública. Y no es un procedimiento sencillo.

El trámite siempre es demasiado lento, reconocen desde el propio Concello. Tiene que producirse una denuncia de la Policía Local, a la que sigue la actuación de Disciplina Urbanística, que emite una notificación dirigida al propietario, si es que se conoce, ya que en muchas ocasiones los vehículos carecen de placas de matrícula.

Si se localiza al propietario se le conmina a retirar el vehículo y se le da un plazo de 15 días para hacerlo o se expone a una sanción a partir de 600 euros. Lo malo es que en muchas ocasiones, se limita a cambiar el coche de lugar, y vuelve a empezar el procedimiento.

Más complicado es cuando se desconoce al dueño o el domicilio no coincide, pues hay que publicarlo en el Boletín Oficial de Pontevedra, o incluso en tablones de anuncios de otros ayuntamientos de toda España. El trámite no acaba ahí. Si el propietario sigue sin responder o hacerse cargo del vehículo, la policía local realiza una nueva comprobación de que el vehículo sigue en el mismo lugar. En este punto, pueden haber pasado meses desde la denuncia inicial.

Residuo sólido urbano

Posteriormente, el Concello formula una resolución declarando el vehículo en cuestión como residuo sólido urbano. Entonces entran en escena las empresa gestoras de este tipo de residuos, que se hacen cargo del coche, lo destruyen tras someter a medidas de preservación medioambiental a los elementos que así lo requieran, y finalmente emite un certificado de destrucción del coche. Solo entonces el Concello puede instar la baja en Tráfico del vehículo.

En total, pueden haber pasado hasta dos años desde que se inició la tramitación, y durante ese tiempo el coche en cuestión permaneció «aparcado» en una calle de la ciudad.