Los electrodomésticos fueron robados del almacén del campo de fútbol de As Canteiras tras forzar y romper varias puertas
19 ago 2010 . Actualizado a las 10:53 h.Al Concello de Cuntis no le dio tiempo a instalar alarmas y cámaras de videovigilancia en los dos campos de fútbol municipales, A Ran y As Canteiras. Con estas medidas el Ayuntamiento pretendía disuadir a los ladrones que en los últimos meses se están cebando con estas instalaciones.
El último robo se registró el pasado fin de semana en el campo nuevo, el de As Canteiras. Los cacos se llevaron una lavadora y una secadora propiedad del Atlético Cuntis C.F., valoradas en 800 euros. Estos electromésticos se acababan de estrenar, ya que el recinto sufrió un robo similar el pasado marzo. «Estaban recén comprados. O sábado ás 11 horas falei cos da tenda para que os trouxeran e só fixeran un lavado e un secado», comentó ayer el presidente del club, José Paramá.
Ese 14 de agosto se celebró un partido de la Copa Diputación entre el Atlético Cuntis y el Caselas C.???F. En el descanso se aprovechó para homenajear a tres directivos históricos, Ferrín, Nacho y Ferro. El lunes la lavadora y la secadora ya no estaban en su sitio.
Para colocar la alarma se había montado la línea telefónica, pero los trámites son lentos y no dio tiempo a más. Para el Atlético Cuntis la instalación de esas medidas de seguridad es imprescindible. «É a única medida que se pode tomar, aínda que ao mellor non é suficiente. O Concello colabora con nós en todo o que lle pedimos, pero as cousas van lentas», se lamentó el directivo. Paramá sospecha que los autores del robo son los mismos que los que entraron en marzo. «O campo é grande e hai máis portas, pero só romperon as do local noso que está habilitado para as equipacións», subrayó.
El Ayuntamiento ya presentó una denuncia ante la Guardia Civil y un equipo de la policía judicial se desplazó al campo en busca de huellas. Además de los electrodomésticos, causaron daños valorados en otros 800 euros al forzar con una palanca las puertas de acceso al terreno de juego y romper otras dos interiores que dan acceso a unos almacenes.