Además, los investigadores hallaron 1.200 gramos de hachís en el domicilio y en un trastero del sospechoso
28 ago 2017 . Actualizado a las 13:45 h.En diciembre del 2008, la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a media docena de narcos por orquestar el envío de cerca de dos kilos de cocaína a Andalucía. Uno de ellos acaba de verse beneficiado de un indulto parcial por parte del Ministerio de Justicia pese a que, en su día, fue condenado a seis años de prisión y al pago de 64.298 euros por tráfico de drogas.
De este modo, y previa deliberación del Consejo de Ministros, se acordó indultar a Juan Carlos Nogueira López «dos años de la pena privativa de libertad pendiente de cumplimiento». Eso sí, «a condición de que no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de cuatro años» desde la publicación en el Boletín Oficial del Estado de esta resolución.
Natural de Vilagarcía, Nogueira López fue arrestado a finales de noviembre del 2003. Su detención, con la del resto de sospechosos, puso fin a una investigación que dejó en evidencia que este acusado se puso de acuerdo con José Conde Abalo, Carlos Blanco Casares, y los hermanos Ángel e Isidoro Pelaz Helguera para transportar cocaína a Andalucía.
En esta comunidad tenían como contacto a Carlos Alberto Sánchez Kraus, quien actuaría como receptor de la droga.
Y llegó el 26 de noviembre. Poco antes de la medianoche, agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional interceptaron un Skoda Felicia. Al volante iba Carlos Blanco, mientras que Ángel Pelaz ocupaba el asiento del acompañante.
Dentro del turismo fueron localizados dos paquetes rectangulares que sumaban cerca de dos kilos de cocaína.
Labores de contravigilancia
Casi simultáneamente se le dio el alto a un segundo automóvil, un Volkswagen Golf. Conducido por Nogueira López, el vehículo funcionaba como lanzadera realizando labores de contravigilancia. De este modo, circulaba varios kilómetros por delante del Skoda para, mediante llamadas por teléfono móvil, avisar a los ocupantes de este segundo coche de cualquier circunstancia que le llamase la atención durante el trayecto.
Horas antes, en un bar de Barrantes tuvo lugar una reunión en la que se concretó el transporte de la droga y en la que participaron la mayoría de los encausados.
Veinticuatro horas después de las detenciones, y mediante mandamientos judiciales, los investigadores llevaron a cabo un registro en el domicilio de Juan Carlos Nogueira. Los agentes hallaron en el salón y en el dormitorio conyugal sendas bolsitas que contenían, respectivamente, pequeñas cantidades de planta de cannabis y de resina de esta misma sustancia.
Sin embargo, el premio gordo apareció cuando inspeccionaron el trastero. Allí hallaron algo más de 1.200 gramos de resina de cannabis distribuidos en media docena de tabletas.
La cocaína intervenida les podría reportar a los por entonces acusados cerca de 123.000 euros de beneficio, mientras que el cannabis algo más de 5.600 euros.
Ya en la sentencia de la Audiencia se reseñó que Juan Carlos Nogueira, «en el acto del juicio, reconoció su participación en los hechos, así como la de los otros procesados, lo que aseguró el material probatorio». Asimismo, se estimó que en la causa existieron una serie de retrasos que debían tenerse en cuenta a la hora de aplicar la existencia de una atenuante analógica de dilaciones indebidas.