Más de dos mil personas velarán en verano por el monte de Pontevedra

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La Administración autonómica recordó que a partir del 1 de julio está prohibido cualquier tipo de fuego

25 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el 1 de julio y hasta el 30 de septiembre, más de dos mil personas velarán por los montes pontevedreses para que no sean pasto de las llamas. El grueso del operativo estará conformado por personal y medios de la Xunta, administración que dedicará a la lucha contra los incendios forestales en la provincia a 1.248 personas, a los que se sumarán seis patrullas de la Brilat con tres militares, unos 360 voluntarios de las veintidós Agrupaciones Vecinales de Vigilancia, personal de las plantillas de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Autonómica, así como los medios a los que echen mano desde los distintos ayuntamiento y desde la Diputación Provincial.

En relación con esta cuestión, Manuel Francisco Gutiérrez, jefe del servicio de Incendios, resaltó que la Administración autonómica desplegará en las Rías Baixas 64 camiones motobombas, cuatro retenes de maquinaria pesada y dieciséis casetas de vigilancia. En cuanto al personal, la Xunta dispondrá de 133 brigadas de tierra, vigilancia móvil y brigadas helitransportadas, dado que las tres bases de helicópteros ya están operativas.

Además, ya se han firmado, o está a punto de hacerse, convenios con trece concellos, entre los que se encuentran los ayuntamientos de Poio, Portas y Sanxenxo, «para a entrega de motobombas». El coste de esta iniciativa asciende a 232.072 euros.

En este marco, José Manuel Cores Tourís, delegado territorial de Pontevedra, que ayer presidió la primera reunión del Comité de Coordinación Policial de Loita contra os Incendios Forestais, situó los veinte agentes del Seprona que reforzarán a los cincuenta ya existentes, «máis seis equipos de investigación formados por seis persoas».

Labores de prevención

Si importante es el operativo humano y de medios, no menos lo es la situación en la que se halla el monte pontevedrés. El jefe del servicio de Incendios, en cuanto al estado de los montes, precisó que «llevamos mucho trabajado», toda vez que las lluvias caídas durante el invierno han incrementado el volumen de las labores de prevención. «Hemos intentado desbrozar y bajar todo lo que es la carga de combustible», reseñó, al tiempo que recordó que el plan preventivo que está en marcha supone una inversión de 2,2 millones de euros.

Este dinero se está destina a «apoyar fajas auxiliares, desbrozar todo lo que podamos, la red viaria mejorarla, cortafuegos... Los cortafuegos sí que vimos que estaban un poco abandonados», pero también para convenios con ayuntamientos y con las comunidades de montes.

En cuanto a los primeros, los acuerdos suscritos contemplan actuaciones en una superficie global de 1.340 hectáreas e implican que los ayuntamientos lleven a cabo tratamientos preventivos en vías, caminos y terrenos forestales de titularidad municipal.

Cambio de cultura

Con respecto a las comunidades de montes, la Administración autonómica está tramitando 177 expedientes para el control selectivo de combustible en distintos puntos de la provincia de Pontevedra.

La implicación de todos estos sectores en la prevención es máxima. De hecho, la Administración autonómica ha constatado que, desde agosto del 2006, «hay un cambio de cultura muy importante. La población está muy sensibilizada», subrayó Manuel Francisco Gutiérrez.

Es por ello que no dudó en hace un llamamiento a la ciudadanía para que, ante cualquier avistamiento de fuego, se ponga en conocimiento del 085. El jefe del servicio de Incendios indició en que «nuestro éxito es la rapidez. La rapidez en la detección es el éxito que podamos tener».

Asimismo, remarcó que «a partir del 1 de julio no puede haber ningún fuego, porque no está permitido, entonces cualquier humo que haya se entiende que puede ser un incendio». En todo caso, se mostró esperanzado con que el verano «sea bueno, desde el punto de vista meteorológico».