Cuestiona gran parte de las áreas seleccionadas para construir 32.000 nuevas viviendas hasta el 2034
09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El plan de ordenación urbana es desde ayer como una de esas cañas de bambú dobladas hasta tocar el suelo, pero que aún son capaces de recuperar la verticalidad. Un informe de la Xunta conocido ayer acaba de tumbar la expansión de la ciudad planteada desde el Concello al cuestionar las áreas previstas para llevarla a cabo. El gobierno local calificó de «duro» este informe, pero aún confía en dar la vuelta a la situación y salvar la construcción de las 32.000 viviendas previstas hasta el 2034.
El documento emitido por Urbanismo desde Santiago llegó al Concello por fax en la tarde del pasado jueves. Tras unas primeras horas en las que el gobierno local se temió que hubiese que comenzar prácticamente de nuevo con el plan, ayer el concejal César Mosquera, tras realizar las primeras consultas técnicas, ofreció una versión más optimista y aseguró que aún es posible salvar la expansión urbana.
El responsable de Ordeación de Territorio, Infraestruturas e Obras llamó con urgencia a Urbanismo a fin de fijar una reunión y aclarar algunas de las pegas puestas al plan de expansión urbana. En líneas generales, este plan pretendía ir rellenando huecos y hacer avanzar el casco urbano fundamentalmente por el eje O Burgo-Lérez, Mourente, Pedra do Lagarto, Ponte do Couto, Campolongo, Salcedo y Estribela.
El objetivo municipal es ahora hacer las modificaciones necesarias e intentar salvar las principales previsiones de ampliación de la ciudad. Estas gestiones serán desarrolladas este mismo mes para abordar luego la aprobación inicial y realizar en verano la exposición pública y la recogida de las alegaciones de los ciudadanos.
El optimismo que ayer exhibió el gobierno local se basa en que el informe de la Xunta es de naturaleza esencialmente técnica. El propio Mosquera señaló que no veía por ninguna parte «gato encerrado» en el documento emitido por la Xunta.
Juego político
Además, desde el gobierno local se cree que este documento no refleja tampoco los planteamientos del PP local. Así, por ejemplo, no aparece por ningún lado el plan para hacer un nuevo hospital en Monte Carrasco ni el desdoblamiento de la carretera O Pino-Bora. En cualquier caso, si el frenazo al plan respondiese a motivos políticos del PP, el Concello estudiaría una respuesta en idénticos términos. Según algunas fuentes, esta respuesta consistiría en responsabilizar de que no se pueda construir en gran parte de Pontevedra a la Xunta y al PP ante propietarios de solares, promotores y potenciales compradores de pisos.
Las pegas puestas desde Santiago afectan tanto al suelo urbano como al urbanizable y a la construcción en núcleos. Equipamientos y sistema viario pasan sin grandes objeciones el filtro autonómico.