La Policía Científica investiga las causas del siniestro, cuya extinción fue muy dificultosa, según los Bomberos
25 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A Laura Serví, como a todos los vecinos de los edificios número 4 y 6 de la calle José Millán y del 18 de San Antoniño, que comparten patio de manzana en este céntrico barrio pontevedrés, todavía el susto le recorre el cuerpo cuando piensa en la madrugada de ayer. Ella fue una de las desalojadas por el incendio que se declaró en uno de los garajes de su edificio, el número cuatro, que afortunadamente se ha saldado sin daños personales, pero que ha dejado como resultado cinco vehículos calcinados y numerosos coches afectados por el humo.
«Eran casi las dos y estaba en el salón, viendo una película y esperando a mi marido, que venía de viaje -relata mientras mira por la mañana el estado en que ha quedado su vehículo-. Y de repente oí una explosión. Pensé que era el camión de la basura. Pero a la segunda ya oí al vecino que gritaba que había humo en el rellano. Fui corriendo a avisar a mis hijos, de 21 y 15 años, y ya les dije que salieran. Como pudieron se levantaron, agarramos lo que pudimos y cuando salimos, había un montón de humo. Bajamos por las escaleras y mis hijos y un vecino se encargaron de llamar a las puertas para que todo el mundo saliese». Cuando llegaron al exterior comprobaron que el denso humo salía del garaje y en cuanto llegó la Policía Local y los Bomberos se procedió al desalojo de los otros dos edificios colindantes, de manera que sobre las dos de la madrugada, en las aceras de la calle se encontraban cerca de doscientas personas, la gran mayoría con el pijama puesto.
Los vecinos tuvieron que permanecer más de tres horas en la calle, aunque algunos trasladaron a personas mayores a casa de familiares. Finalmente, sobre las cinco y media de la madrugada, los bomberos comprobaron que podían acceder sin problemas de nuevo a sus viviendas.
Investigación
La Policía Científica realizó ayer una larga inspección del garaje para investigar las causas del incendio, que se originó, según los bomberos, en la zona en la que estaban estacionados un Porsche Boxster y un Kia Shuma, y que quedaron completamente calcinados. El fuego afectó además parcialmente a un Seat Ibiza, un Renault Megane Scenic y un Peugeot, pero el mortero que se desprendió de la placa del inmueble por el calor dejó negros por fuera y por dentro a numerosos vehículos que se encontraban en ese garaje y en el situado en la planta superior. De hecho, desde primeras horas de la mañana, algunos propietarios se fueron personando en la Comisaría para denunciar los daños, mientras las grúas retiraban sus coches.