Tras varios años de tensiones, Xunta y Diputación alcanzaron un acuerdo sobre el supernudo de Curro que debe enlazar la autovía de Sanxenxo, la futura autovía a Vilagarcía, la AP-9 y, por extensión, al futura autovía A-57 a Pontevedra. Según indicó ayer el presidente del organismo provincial, Rafael Louzán, el diseño del mayor cruce de comunicaciones del norte de la provincia será presentado en próximos días en Pontevedra por Agustín Hernández, conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras (MATI).
El mayor punto de fricción entre Diputación y el anterior Gobierno bipartito se centraba en la invasión de terrenos que implicaba la construcción de la macrorotonda para enlazar las dos autovías con la AP-9, invasión que afectaba de lleno al polígono industrial de Barro-Meis.
Entre un 30 y un 40% de la superficie segunda fase del polígono, a construir en Meis, iba a ser devorada o se iba a ver afectada por el macroenlace, según los datos aportados ayer. Además, quedaban sin definir entradas y salidas directas al polígono. También quedaba sin resolver el problema del paso por la población de Curro del tráfico local que generarán las carretera locales de Cambados, Vilanova y Vilagarcía, una vez que se construya la autovía a Baión.
Las opciones alternativas barajadas por la Diputación -en la etapa en que Agustín Hernández dirigía el departamento de Infraestructuras del ente provincial- merecieron en el pasado mandato el rechazo de Política Territorial al entender que se vería afectada la playa de peajes de la AP-9.
Cambios en el diseño
Nada más cambiar el Gobierno, el nuevo conselleiro paralizó las expropiaciones y anunció una redefinición del proyecto, pese a que la obra ya estaba adjudicada. La solución de Hernández, que va a ser presentada en breve, supondrá un «beneficio importante» y dará «o mesmo servizo ou maior», aseguró ayer Louzán. Además, habrá una «menor extensión afectada» y los vecinos de Curro van a ver «un pouco cumpridas» sus demandas en relación con los accesos al polígono.
Estas demandas no eran otras que conseguir que el tráfico industrial no pasase por la población de Curro. El presidente de la Diputación dijo ayer que la solución adoptada permitirá que Barro-Meis «teña unha mellor entrada e unha mellor saída» y sostuvo que «todos saímos todos gañando con esta nova redefinición».
Los vecinos, por su parte, aseguran que en contactos previos se les prometió sacar de Curro el tráfico industrial y el de las carreteras locales, pero que quieren verlo «nos papeis».