Rueda y Lores chocan frontalmente por la superdelegación en Vigo

A. Castroverde

PONTEVEDRA

El regidor llama a Tourís «superdelegado de media provincia del norte» y pide hablar con los conselleiros

06 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El aterrizaje de la nueva Xunta en Pontevedra está resultando políticamente accidentado. La presentación de José Manuel Cores Tourís como superdelegado del gobierno Feijoo en Pontevedra deparó ayer un choque frontal entre el gobierno autónomo y el Concello por la creación de otra superdelegación similar en Vigo. El conselleiro, Alfonso Rueda, quiso zanjar la cuestión diciendo que «Pontevedra non vai perder absolutamente nada». El alcalde, Miguel Fernández Lores, le contestó que es «unha agresión» para la ciudad y un «grave erro» del PP.

Numerosos cargos populares se dieron cita en el nuevo edificio de la Xunta, junto a alcaldes de otros partidos, para la presentación de Tourís. Este último se definió como un municipalista y abogó por recuperar «o respecto institucional» de la Xunta hacia los alcaldes que, según dijo, se había perdido en los últimos cuatro años.

El nuevo superdelegado anunció una gira por la provincia y que su primera visita será al Concello de Pontevedra. Pero este gesto no logró disipar las reticencias del gobierno local, disconforme con la primera medida adoptada por Feijoo sobre la superdelegación en Vigo. El alcalde, que no fue invitado a hablar en la presentación de Tourís, dio respuesta a Rueda en los pasillos sobre el nuevo modelo de la Xunta. «É unha agresión directa do PP á cidade de Pontevedra» que, según dijo, «non ten xustificación desde o punto de vista administrativo ou de atención ós cidadáns».

Lores subrayó la «incongruencia» que supone excluir de la zona de Pontevedra concellos con gran relación con la ciudad -en referencia a Soutomaior- e incluir otros que están cerca de la raia. «O tema do acercamento non ten nin pes nin cabeza», señaló.

El alcalde dijo no tener problema en ponerse a «analizar» la división administrativa de la comunidad y señaló que la división provincial «non é a máis correcta», pero pidió «que se faga con luz e taquígrafos, modificando a lexislación que haxa que modificar». «Non ten sentido que se faga un superdelegado en Vigo -apostilló- e non se faga un superdelegado en Ferrol ou en Santiago cando as distancias son maiores».

Las primera autoridad local se mostró asimismo escéptica sobre la capacidad de los superdelegados de llevar «en detalle» los asuntos de 10 consellerías para casi medio centenar de concellos ya que tendrían que ser «superhomes» o «supermulleres».

Anunció además que tratará de mantener «a maior entente posible» con la nueva Xunta en torno a los proyectos de Pontevedra y que hablará de temas generales con el superdelegado da media provicia do norte. Pero, tras la entrevista solicitada a Feijoo, el alcalde se propone mantener contactos con los conselleiros -los encuentros más urgentes son con los responsables de obras públicas y sanidad- y con los directores generales para sacar adelante temas comola ronda urbana, el saneamiento del rural o el nuevo hospital de Pontevedra.