Alta tensión en Pasarón. El duelo entre el segundo y el cuarto clasificado llegó a temperaturas muy altas. El Pontevedra, que volvió a demostrar que le van los goles tempraneros y los rivales de entidad, desaprovechó una gran oportunidad de vencer a Cultural Leonesa tras lograr dos goles en los doce primeros minutos.
La inspiración de Charles y la aportación del capitán, Alejandro Vázquez, pusieron el marcador patas arriba para los leoneses, aunque el 2-0 no resultó suficientes para ganar. Un penalti inexistente, que aprovechó Rubén García para acortar distancias, abrió un encuentro que tenían controlado los granates. A cinco minutos del final, empató Santi Santos, quien en la primera parte había empujado a Charles dentro del área en una acción más punible que la del primer tanto de los leoneses.
Claro error arbitral
Como suele ocurrir, cuando los árbitros reclaman protagonismo lo obtienen enseguida. Espiñeira Pello, asturiano, nunca debió señalar la pena máxima por caída de Stefan dentro del área y que supuso el primer gol leonés.
El entrenador de la Cultural, Álvaro Cervera, había declarado a La Voz en vísperas del encuentro que iba a plantear un partido cerrado ante el potencial ofensivo de los granates a fin de controlar el ataque rival. Y no iba desencaminado. La mejor versión del Pontevedra en ataque salió a relucir muy pronto. Y eso que el su rival apenas concedía espacios en la salida de su equipo.
Ni perdiendo por dos goles, Cervera movió ficha. Siguió enrocado, como si tuviese claro que aún tenía tiempo para darle la vuelta al marcador.
Como Charles y Yuri estaban siendo los más participativos en las proximidades del área rival no le importó que cuatro de sus zagueros rodeasen a Charles cuando este trataba de salir hacia la línea de fondo por la banda izquierda. Era una demostración más de querer cerrar los espacios al delantero granate más en forma en ataque.
También Gay tenía muy claro como contrarrestar las armas del rival. Mucha presión en el centro del campo, dejando siempre que uno de los dos laterales, Bermudo o Ormazábal, profundizasen por su carril dejando a la zaga en muchos momentos con tres centrales.
En cualquier caso, la sentencia pudo llegar en un mano a mano entre Yuri y el guardameta del equipo leonés, José Bermúdez. El brasileño aguantó en exceso la salida del portero y quiso hacerle la bicicleta cuando la mejor opción hubiese sido picar el balón por encima. Era el minuto 41 y se le escapó otra gran ocasión de hacerse con una victoria muy valiosa para asegurar la fase de ascenso.
Autoexpulsión de Yuri
Con la Cultural volcada sobre la portería de Saizar llegó la expulsión de Yuri por doble amonestación. Y ahí se complicó el partido. El brasileño, que ya tenía una tarjeta, le dio una patada a un contrario y el árbitro lo mandó al vestuario.
Con uno menos, le tocó sufrir al Pontevedra. La Cultural encontró espacios por los que llegar al área de Saizar y como se temía, consiguió empatar un partido que se le había puesto imposible de no producirse el error arbitral y la autoexpulsión de Yuri.
Antes del empate definitivo, Saizar ya había sacado dos galones de gol. Pero los leoneses perseveraron y lograron el objetivo del empate.