Repsol se dota de barreras capaces de proteger de hidrocarburos al marisco

PONTEVEDRA

La petrolera pone los cercos a disposición de las Administraciones para evitar posibles daños en los arenales

15 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La empresa petrolera Repsol YPF acaba de adquirir unos 300 metros de nuevas barreras flotantes de última generación para evitar que los vertidos contaminantes de hidrocarburos alcancen los bancos de marisco en las playas, y los propios arenales. Ayer por la mañana, la compañía, con la ayuda de la sociedad Maritime Global Service y de un técnico de la empresa que diseñó el proyecto, probaron el nuevo y sofisticado equipo en la playa coruñesa de Oza.

El cerco innovador se compone de tres unidades: el cuerpo principal, que se llena de aire con un compresor y es el encargado de mantener a flote el equipo; y dos alas, unidas a ambos lados del flotador, en las que se introduce agua de mar por medio de bombas especiales. Esa es precisamente la novedad que permite que la barrera anticontaminación, una vez instalada en los arenales marisqueros, en las playas o en las zonas de fango, se quede pegada al fondo cuando baja la marea, como una especie de trípode.

De esa manera, aunque la resaca con aguas contaminantes de cualquier tipo llegue a las zonas protegidas por el cerco, no son capaces de adentrarse en el interior de las áreas resguardadas por la barrera. Actúa, según los técnicos, «como un auténtico tapón que impide el paso a cualquier tipo de vertido».

Este funcionamiento es el que distingue el sistema de otros parapetos anticontaminación. Las barreras convencionales están dotadas de un cuerpo flotante, una pared de lona hacia el fondo y la zona de fondeo, que permite que se mantengan en vertical. Sin embargo, eso no impedía que, cuando el cerco quedaba en seco sobre la playa, el vertido sobrepasase la barrera. Eso es, por ejemplo, lo que sucedió tras la catástrofe del buque tanque Prestige , que la protección no fue capaz de impedir que el marisco resultase afectado.

Además, el nuevo sistema, diseñado para utilizarse sobre las áreas más sensibles de la costa, tiene la ventaja de poder ajustarse a las otras barreras anticontaminantes que se extienden en caso de cualquier vertido, pero en mares más profundos.

Bombas de extracción

Con la adquisición de las nuevas barreras, Repsol YPF cuenta en la actualidad en sus plantas de A Coruña con más de 3.000 metros de cercos flotantes, todos ellos con la posibilidad de ser trasladados tanto por vía terrestre como marítima. Además, son de fácil manejo y con un alto porcentaje de eficacia.

La compañía petrolera no solo tiene estos equipos para su propio uso. Los sistemas de anticontaminación con los que cuenta Repsol YPF están a disposición de cualquier incidencia grave que se produzca en alta mar o en las rías, siempre y cuando se lo soliciten las Administraciones responsables de la lucha contra la contaminación.

Conjuntamente con las barreras, Repsol YPF también adquirió un nuevo skimmer , o bomba de extracción de residuos oleosos de gran capacidad. El equipo está preparado para absorber los vertidos y, al mismo tiempo, impulsarlos a los tanques receptores. Se trata de uno de los equipos con la mayor capacidad de extracción de óleos del mundo, similar a los que se tienen en funcionamiento en las áreas productoras de petróleo. Esta unidad también se probó ayer en el muelle de San Diego.