El Pontevedra no encontró rival en un endeble Villa Santa Brígida

Tino Rascado

PONTEVEDRA

Decepcionó el Villa Santa Brígida en la primera visita de su historia al estadio de Pasarón. El equipo de Las Palmas, ascendido esta temporada a la Segunda B, fue la peor escuadra que pasó por el campo situado a orillas del Lérez. Los granates se dejaron ir en la segunda parte y firmaron un 3-0 que pudo haberse convertido en una goleada de escándalo de no haber levantado el pie del acelerador.

Xavi Moré fue el gran protagonista del encuentro. El catalán, ex del Castellón, entró poco en juego -acabó en la banda derecha- pero sus contactos con el balón han tenido una extroardinaria rentabilidad. Marcó dos goles, el primero en una melé que se formó en el área pequeña del conjunto canario al saque de un córner y el segundo, el tercero del partido, tras recibir un pase de Gato a los 12 minutos de la segunda parte con el que sellaba la victoria más cómoda de la temporada. El otro tanto fue obra de Víctor Ormazábal. Aunque el argentino no estuvo a la altura de anteriores encuentros sí aprovechó un excelente pase atrás de Igor para marcar desde 20 metros con un tiro raso y potente que se tragó el guardameta Javi Ortega.

Un rival sin pegada

Un disparo de Jero a los 8 minutos de juego y otro de Pablo Álvarez en una preciosa chilena al mejor estilo Hugo Sánchez en el 78 fue todo el trabajo que le dio el Villa Santa Brígida a Bonis en la despedida del año en Pasarón. Lento en la salida de balón, mala transición, imprecisión en los pases, falta de profundidad... El equipo de Toni Cruz, que llegaba a Pasarón avalado por una muy buena trayectoria para un recién ascendido y con jugadores con experiencia en la categoría, fue una caricatura. Es muy probable que haya sido su peor partido de la temporada. Jugando como lo hizo ayer en Pasarón estaría totalmente descolgado en la clasificación.

El Pontevedra pudo permitirse una inhabitual imprecisión en los pases, especialmente durante la primera media hora. Nada que ver con lo que hizo en la jornada anterior frente al Universidad de Las Palmas, vecinos del Santa Brígida. No obstante, cabría enmarcar ayer un extraordinario pase en profundidad de Fran Rico a la banda izquierda. Como le llegó el balón Xavi Moré lo bajó al pie y se fue de su marcador con un taconazo lateral que impresionó a los aficionados.

En cualquier caso, no ha sido un buen día para Fran Rico. El canterano recibió una patada en un tobillo que lo dejó tocado y vio una tarjeta amarilla, la quinta, por lo que se perderá el encuentro contra el San Isidro el próximo domingo en Tenerife.

Probablemente pensando en este encuentro, Javi Gracia modificó el sistema de juego. Aparcó el habitual 4-1-4-1 tras la sustitución de Fran Rico por otro canterano, Óscar Guimeráns. Con la posterior entrada de Bianchi por Víctor y de Dani por Gato, un extraordinario Turiel adelantó su posición para hacer una línea de cuatro en la zona ancha con Dani, Óscar Guimeráns y Xavi Moré, éste en la derecha, y con Bianchi e Igor en la punta del ataque.

Ensayo descafeinado

Fue un ensayo descafeinado. El Pontevedra no tenía rival y era imposible sacar alguna conclusión. Sobró prácticamente toda la segunda parte y, a pesar de las muchas ganas que tenía el gallego Gustavo Souto de triunfar en Pasarón fue sustituido por Israel en el minuto 72 después de no haber conseguido tocar un balón. La falta de profundidad de su equipo impidió que llegasen balones arriba y a lo máximo que llegó el vigués fue a encontrarse en un encontronazo con Vázquez.

El Pontevedra asciende un puesto en la clasificación con esta victoria. Se coloca en la tercera plaza después de que el Pájara Playas, que hasta ayer era el segundo, se cayese de los puestos de promoción tras su derrota en Madrid ante el San Sebastián de los Reyes.