El campo de la feria de la capital está en obras seis meses después de abrir
OURENSE
La intervención busca mejorar el aislamiento del recinto ante las quejas de los usuarios y los comerciantes
14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El 27 de mayo del 2010 las autoridades locales, encabezadas por el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, el entonces teniente de alcalde, Andrés García Mata, y la responsable de Comercio, Ana Garza, cortaban la cinta y descubrían la placa inaugural del reformado campo de la feria de la ciudad. Fue un día calificado de «histórico» por las responsables del gobierno local, que dejaban atrás doce meses de intensos trabajos y una inversión de 1,5 millones de euros, con cargo al Plan E.
Poco más de seis meses después, las obras han vuelto al recinto de las riberas del río Miño. La retahíla de quejas de los comerciantes y el descenso en el número de usuarios, que según ha ido bajando las temperaturas en la ciudad con la proximidad del invierno han abandonado en masa la costumbre de comer el pulpo y la carne ao caldeiro en la feria, están detrás de la decisión municipal de que las máquinas y los operarios vuelvan a actuar en el recinto de carácter vanguardista.
Los operarios se afanan desde ayer en tratar de solventar el frío y el viento que durante las últimas ferias han dejado fríos a usuarios y vendedores. El proyecto de la nueva obra en el recientemente inaugurado recinto ferial, que pasó por la junta de gobierno donde tienen voz y voto PSOE y BNG, incluye la instalación de un acristalamiento de seguridad en la zona frontal al río, que estará apoyado en la estructura que soporta el actual mesado de granito. La segunda intervención se está llevando a cabo en los dos laterales del recinto. Consiste en un cierre con forma de L colgado desde la cubierta con una caída de cinco metros para evitar el efecto del viento.
Sesenta mil euros
La reforma al proyecto original, elaborado por los arquitectos ourensanos Carmen Mazaira, Beatriz Hermida y Tomás Valente, ha sido contratada a la empresa A. y R. Gómez Crespo S. L. y supondrá una inversión cercana a los sesenta mil euros. La decisión municipal de mejorar el aislamiento del campo de la feria llegó después de que los taberneros y las pulpeiras realizaran un plante de huelga.