Los militares, pertenecientes a la Brilat, centran su trabajo en la presencia disuasoria
29 jul 2010 . Actualizado a las 12:11 h.Son los ojos que vigilan el monte ourensano. Cada día recorren cientos de kilómetros para controlar las zonas con más riesgo de fuego forestal y, sobre todo, disuadir a quienes tengan intención de provocar un incendio.
Ocho patrullas pertenecientes a la Brigada de Infantería Acorazada «Guadarrama» XII, de Madrid, y al Regimiento de Caballería «Farnesio», con base en Valladolid, están desplegadas en la provincia de Ourense, concretamente en los ayuntamientos de Viana do Bolo, A Gudiña, Riós, A Mezquita, Lobios, Muíños, Calvos de Randín y Baltar, desde el pasado 1 de julio.
En turnos que, en muchos casos, empiezan a primera hora de la mañana y terminan cuando llega la noche, los militares recorren una zona -cada día por una ruta distinta, por razones obvias- y se dejan ver por los pueblos. Es fundamental que se conozca su presencia.
Así lo asegura la sargento Covadonga Sarabia, responsable de una de las patrullas que, ayer por la mañana, vigilaba la comarca de Baltar. «La gente mayor, la que ha visto como durante años se quemaban los montes, está contenta con que estemos por aquí, agradece nuestro trabajo», asegura Covadonga, con quien forman equipo la soldado Celia Jiménez, como conductora, y el soldado Ricardo Luna, desempeñando las funciones de observador.
Por lo general, buscan los puntos más altos de los montes, lo que les permite percatarse con facilidad de cualquier presencia extraña. En caso de que vean un fuego su labor consiste en avisar de inmediato a los servicios de extinción y darles toda la información necesaria para que lleguen lo antes posible y puedan hacer su trabajo en las mejores condiciones.
También pueden identificar a personas desconocidas que estén por el monte y, de hecho, las informaciones recabadas por ellos han servido para que la Guardia Civil realice detenciones de presuntos pirómanos.
En definitiva, una labor de prevención perfectamente coordinada con los servicios de extinción de la Xunta y con los cuerpos de seguridad. Y por lo que se ve, con buenos resultados. Hasta el momento las patrullas del Ejército han realizado cinco avisos por fuegos que pudieron extinguirse en muy poco tiempo. Eso sí, en jornadas como la de ayer, con temperaturas máximas, las alertas se activan al cien por cien.