Hace un mes la red de abastecimiento reventaba en la calle río Arenteiro, en el barrio de O Vinteún. Sería una más de las muchas roturas que se registran en la capital de no ser porque la calle acababa de ser reformada, en virtud de un convenio entre la Xunta de Galicia y la Concellería de Infraestructuras del Concello de Ourense. Como resultado del reventón, una de las aceras del vial quedó totalmente destrozada. Solo unos días después, unos pocos metros más arriba las canalizaciones volvían a ceder, justo delante de un establecimiento comercial.
Treinta días después, la calle continúa igual. Los dos tramos de acera afectados por las roturas de las conducciones siguen levantados. En este tiempo no hubo más actuación que la colocación de una cinta protectora que alerta al peatón.
Falta de coordinación
La desidia por reparar la acera que se acababa de reformar en O Vinteún ha levantado las quejas vecinales, que culpan de la situación a la falta de coordinación entre los diferentes departamentos municipales. De hecho, según indican los afectados, la respuesta que reciben cuando consultan a los técnicos de la empresa Aquagest -la encargada de reparar la red de abastecimiento- es que el área de Infraestructuras (BNG) es la que se tiene que hacer cargo de la reparación de la acera de la calle río Arenteiro.
«Es vergonzoso que se gastaran el dinero en maquillar la calle y no aprovecharan para renovar la red de abastecimiento», indica uno de los empresarios afectados.
La propietaria de Pétalos Cortinas, Mari Flor Aguiar, es la más perjudicada, ya que tiene un socavón delante de su negocio, lo que le ha obligado a tirar de ingenio para habilitar una entrada a la tienda: «Cuando fueron las obras estuvimos dos semanas y media cerrados, y cuando piensas que ya ha pasado todo lo malo te encuentras con esta situación».
Ante este retraso en la reposición de la acera exigen al Concello de Ourense que ordene la inmediata realización de las obras.