La posibilidad de que un total de veintisiete viviendas de O Pino, Bobadela, Reza Vella, Pombal y Tarascón, se vean afectadas por las obras del trazado del AVE en los accesos a la estación de Ourense en el eje procedente de Santiago, preocupa a los afectados. De acuerdo con el proyecto básico que actualmente se encuentra en fase de licitación, serán cerca de treinta las viviendas y doscientos los afectados por esta obra, según los datos que maneja el presidente de la asociación de vecinos de O Pino, Manuel Rebollo.
El recién designado presidente de esta agrupación vecinal, que fue concejal socialista durante la etapa de Veiga Pombo como líder local del PSOE, trasladó ayer esta inquietud al actual regidor ourensano y ex compañero de corporación. Pide Rebollo Manzano a Francisco Rodríguez el apoyo institucional de la administración local «para minimizar los daños que se ocasionarán». Aunque las nuevas vías no lleguen a producir un impacto añadido a la situación actual, con el discurrir de las máquinas a pocos metros de algunas viviendas de la zona, los nuevos viales de servicio tendrán un efecto muy notable en este ámbito de no producirse modificaciones en el proyecto.
El presidente de esta asociación de vecinos estima que existen soluciones para minimizar un impacto que hasta el momento ha sido insuficientemente analizado por las distintas administraciones. Ya no solo afecta a viviendas y fincas, con los consiguientes efectos en cuanto a expropiaciones y derribos, sino que «se dejan zonas enteras de suelo sin accesos, al eliminar los actuales caminos de servidumbre» existentes, según el escrito entregado al alcalde por el representante vecinal.
AVE y vías convencionales
La asociación que preside Manuel Rebollo resalta que entre la línea del AVE y las vías convencionales de Santiago y Vigo existe espacio suficiente, con más de veinte metros de ancho.
Hacen notar, asimismo, que el vial de ocho metros que se contempla para el mantenimiento y conservación de las vías tiene cabida en la zona de entrevías, con lo cual se puede liberar el margen derecho en dirección a Santiago. De la misma forma, el vial de doce metros que sustituirá al actual también debería tener cabida, si bien como alternativa proponen que se reduzca su ancho a un máximo de diez metros, aunque con ocho creen que sería suficiente para atender las necesidades de lo usuarios y residentes de esta zona del extrarradio ourensano.