Los negocios afectados por el incendio del jueves no saben cuándo podrán abrir de nuevo sus puertas
29 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Cerrado hasta nuevo aviso». José Luis Muñoz colgaba ayer un cartel con este mensaje en el mesón Encontros. El intenso olor que dejó la humareda hace imposible seguir atendiendo a los clientes hasta que se haga una limpieza.
La zapatería Cacheiro y el mesón Encontros permanecían ayer cerrados tras el incendio declarado el jueves en el primero de ellos. El olor a goma quemada seguía presente en toda la calle Irmáns Villar mientras los peritos trabajaban calculando los gastos ocasionados por el suceso. Los vecinos del entorno, que tuvieron que ser desalojados por el peligro de intoxicación a causa de la humareda, sí volvieron más fácilmente a la normalidad y decían ayer que el humo se ventiló rápidamente por lo que la noche posterior al incendio pudieron dormir sin problemas.
El comercio donde se inició el fuego estaba ayer con la persiana metálica bajada pero con las puertas abiertas para que la estancia siguiera ventilándose. En el interior se observaba el género revuelto. Las paredes y el suelo estaban además cubiertas de una fina capa polvo negro provocada por el humo. La zapatería tardará tiempo en volver a poder abrir a puertas.
Las pérdidas en el mesón Encontros no serán tan graves, pero su gerente, José Luis Muñoz, se lamentaba ayer mientras colgaba un cartel en la puerta con el mensaje «Cerrado hasta nuevo aviso». El olor se ha quedado impregnado en todos los rincones del local y será necesaria una limpieza a fondo. Además, toda la comida que tenía fuera de las neveras está inservible, pero lo que más le preocupa son los días sin actividad que se le presentan por delante. «Cuanto más tarde en abrir más dinero voy a perder. Cuando firmas el seguro todo son buenas palabras, pero cuando llega la hora de la verdad, palmas», se quejaba.
Los vecinos de su mismo bloque, sin embargo, no tuvieron problemas para dormir ya que el olor se disipó rápidamente. Diferente es la situación en el edificio de la zapatería, donde la única vivienda habitada permanecía vacía ayer a mediodía.