Ella le prometió un rato de diversión pero lo que en realidad había pensado para él era algo mucho menos agradable. Así lo recordó ayer en la sala de vistas del Juzgado de lo Penal de Ourense un ciudadano, que durante la madrugada del 1 de octubre del 2008 fue víctima de un robo a manos, presuntamente, de una prostituta y su marido.
Todo ocurrió, de acuerdo a la declaración de la víctima, hacia las cinco de la madrugada. Tras una breve charla con la desconocida en un bar de la ciudad, ella lo invitó a su casa, con la intención de tomar una copa y pasar un rato algo más tranquilos. Ajeno a que aquello podía ser peligroso, el particular decidió acompañar a la joven a su domicilio, que casualmente se encontraba muy cerca.
Mayúscula debió ser la sorpresa del cliente cuando, a los pocos minutos de llegar a casa de la chica, vio que un varón salía de una de las habitaciones y lo abordaba. Cuchillo en mano, el asaltante exigió enseguida al particular que le entregase todo el dinero que llevase encima.
Lejos de aceptar, la víctima comenzó a gritar pidiendo auxilio, lo que facilitó que los vecinos, alarmados, avisasen a la policía. Antes de que llegaran los agentes a la vivienda, el atacante se abalanzó sobre la víctima y le metió los dedos en los ojos, causándole una lesión.
Más tarde descubriría el particular que, en realidad, aquel hombre era el marido de la prostituta y que ambos lo habían planeado todo. Ahora, Miguel Ángel R. G. y Noelia Á. B. se enfrentan, cada uno, a una petición de cuatro años de prisión.
Aquel asalto no habría sido además el primero puesto en práctica por los acusados, quienes en 2005 fueron detenidos por engañar a otro cliente en similares circunstancias. En aquella ocasión ella ofreció sexo al incauto, facilitando así que su compañero lo atracara cuando estaban en un coche.