Dirigentes del comercio, contrarios a la creación de nuevas asociaciones

Antonio Nespereira

OURENSE

El comercio ourensano se mueve pero, ¿en qué dirección? En los últimos meses varios empresarios de la capital han decidido crear asociaciones de barrio o incluso en la misma calle. Hay zonas que han duplicado su representación. En apariencia esto supone una fragmentación y una división de objetivos.

Dirigentes comerciales de la ciudad han expresado que el camino no es la disgregación de esfuerzos, sino la unidad. Dos entidades como la Cámara de Comercio -la institución más representativa del sector- o el Centro Comercial Abierto Ourense Centro (CCA) -con más de 200 asociados- han cuestionado la proliferación de asociaciones e incluso sugieren intereses políticos en la proliferación de grupos. Habría además otra cuestión sobre la mesa: la aparición de nuevas asociaciones tendría como único fin optar a subvenciones públicas.

Emilio González, presidente del CCA señaló, en declaraciones a Radio Voz, que la «la división es lo peor que le puede pasar al comercio porque, sencillamente, estamos volviendo al pasado». En su opinión, la aparición de más asociaciones supone «un flaco favor al comercio». A pesar de que considera lícito el interés que pueda llevar a los comerciantes a asociarse, pone en tela de juicio la finalidad o la operatividad de tales asociaciones.

Él, como otros representantes del sector, cree que muchas surgen «con el único interés de optar a subvenciones públicas». Es decir, el propósito de tal unidad sería conseguir de las administraciones dinero para pequeñas operaciones de promoción.

Coincide en sus apreciaciones Pilar Rodríguez, presidenta de la Comisión de Comercio Interior de la Cámara de Comercio. Ella cree que se hace bueno el refrán de «divide y vencerás». Alude a que «en tres años y medio se ha fomentado la división del comercio y eso no es bueno y creo que es la propia Administración la que está potenciando esa división».

Intereses oscuros

Incluso va más allá a la hora de percibir «intereses oscuros de terceras personas», sugiriendo que hay quien se pone en contacto con los comerciantes para gestionarles los estatutos de la asociación y garantizarle supuestas subvenciones de la Xunta «cuando en realidad son esas terceras personas las que se benefician de esas operaciones».

Pilar Rodríguez estima que la intermediación «en lo único que acaba derivando es en la gestión de un anuncio para que pedirle al comerciante que se asocie», incluso sugiere que se puedan estar produciendo «engaños».

En las últimas semanas ha aparecido una nueva asociación de comerciantes del barrio de A Ponte, pero antes se había creado otra en la plaza de Paz Nóvoa, un espacio este último que también está en el ámbito del Centro Comercial Abierto. En cualquier caso, los colectivos que se han creado comienzan a dar sus pasos, aunque no todos con la misma agilidad en la gestión.

Los comerciantes de Paz Nóvoa programan una serie de actos promocionales para la semana que entra y, a modo de ejemplo, en la asociación de empresarios de O Couto se están formalizando acuerdos para promocionar los establecimientos comerciales del bario que decidieron unirse.