Y la nutria volvió al Barbaña

David R. Seoane

OURENSE CIUDAD

Los animales habitan de nuevo en las riberas y un lecho que durante muchos años sirvió de vertedero incontrolado

22 ago 2008 . Actualizado a las 02:46 h.

Las cosas cambian, y para mejor. Hace un mes, la fotografía del Barbaña era una imagen sucia y descuidada en la que era complicado encontrar algún atisbo de vida animal. Hoy muestra un semblante totalmente diferente, limpio y rehabilitado para que muchas especies avícolas y piscícolas puedan volver a hacer de él su hogar.

Han pasado más de cien años en los que el río se había ido consolidando como el destino final para la basura y los desperdicios de toda la ciudad. Muchas generaciones de ourensanos se han acostumbrado a convivir con una realidad triste y desafortunadamente inalterable hasta ahora. Después de numerosos planes de recuperación y depuración de aguas, secundados por distintos gobiernos a largo de varias décadas, ya se puede decir que hay vida en un cauce que a punto estuvo de ser sepultado a principios de siglo por el enorme peligro para la salud de los ciudadanos que ocasionaba su abandono.

El despertar de la conciencia ecológica y el trabajo continuo del Concello y de la Confederación Hidrográfica en esta materia consiguieron lo que para muchos no era más que una quimera y una mancha preocupante e imborrable en el mapa natural de Ourense.

Definitivamente, las cosas han mejorado mucho de un tiempo a esta parte, pero el saneamiento del río todavía no ha terminado. En sus márgenes quedan restos inservibles del pasado que solo se podrán retirar apelando al civismo y al sentido común.