Caride asegura que Zapatero y Touriño garantizan el AVE en 2012

La Voz

OURENSE

03 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El tren de alta velocidad llegará en el año 2012 a la ciudad de Ourense «tal e como anunciaron no seu día e respaldan o presidente do Goberno e o presidente da Xunta de Galicia e ambos traballan para que se cumpla ese obxectivo». Así lo manifestó ayer la conselleira de Política Territorial, María José Caride, en la inauguración jornadas sobre el AVE organizadas por el Concello de Ourense. La conselleira se mostró convencida de que la ciudad «vai gañar coa integración urbana do tren na cidade, que completará a aposta que se está realizando nos últimos anos en materia de infraestructuras e comunicacións, e daquela Ourense será a verdadeira porta de entrada en Galicia da alta velocidade, o que contribuirá a potenciar a súa situación estratéxica, a súa condición de cidade de servizos e servirá para dinamizar o tecido empresarial e atraer empresas».

En su participación en la apertura de las jornadas sobre el AVE María José Caride tuvo palabras de elogio y definió como un gran acierto «a modificación do trazado, froito dun gran traballo levado a cabo polo Concello de Ourense e o Ministerio de Fomento» y aseguró que en la comisión en la que se trabaja en la integración de la alta velocidad en la ciudad se marcarán «as claves para o futuro da cidade». La conselleira puso como ejemplo de lo que puede significar la llegada de la alta velocidad a la ciudad el caso de Valladolid y su gran transformación «e iso que se rematou o proxecto da chegada da alta velocidade sin que estivera rematada a reforma e adaptación da estación do ferrocarril». Preguntaba por si ese podría ser el caso de Ourense, Caride precisó que «pode ser que sí, o que si ten que quedar claro é que a alta velocidade entrará en Galicia no 2012».

Para el alcalde, Francisco Rodríguez, la presencia de la conselleira en el acto de inauguración de las jornadas sobre el AVE es el ejemplo del compromiso de la Xunta con el poyecto y aseguró que la ciudad será «esixente, dende a lealdade» a la hora reclamar que se cumplan los plazos del proyecto.