La fiesta de los trabajadores se vio empañada este año por una de las lacras que se viene denunciando desde hace décadas, y que no acaba de controlarse, como es la de la siniestrabilidad laboral. Las dos manifestaciones celebradas en la ciudad -la de la CIG y la unitaria de CC.OO. y UGT- denunciaron ayer la alta siniestrabilidad en la provincia y guardaron un minuto de silencio en memoria de Jesús Manuel Quintela, el trabajador fallecido en Seoane (O Carballiño). En el caso de la concentración de UGT-CC.OO. también se recordó a Juan Carlos Fontela, fallecido en Ortigueira.
Más de 1.100 casos en 2008
En su intervención al final de la manifestación de la CIG, Etelvino Blanco se mostró dolido «porque hoxe non podemos disfrutar do día da clase traballadora, e ademais de estar tristes polo compañeiro que perdeu a vida no Carballiño hai que lembrar que levamos 1.102 accidentes laborais na provincia de Ourense durante o primeiro trimestre do ano, por iso un ano máis esiximos menos siniestrabilidade e máis seguridade». Blanco también recordó que se cumplían 30 años desde la primera manifestación legal que se celebraba en la ciudad con motivo del 1º de Maio «e hoxe máis que nunca as vellas pancartas e consignas siguen estando vixentes polo alto desemprego, a precariedade laboral e a emigración masiva dos nosos mozos».
En la marcha de CC.OO. y UGT también se demandó un cambio en el modelo productivo y más compromiso de la Xunta con las políticas sociales e inversión en I+D+i para dinamizar la economía gallega.