Segunda salida consecutiva y segunda derrota para el Ourense, con el agravante de caer en el campo de un rival directo, un Marino de Luanco que superó por dos a cero a los gallegos, a los que dejan en las posiciones de descenso tras este amargo resultado.
El cuadro asturiano se deshizo con bastante facilidad del Ourense en un encuentro en el que los de Manolo Tomé pudieron lograr el empate antes del descanso, pero el meta Guillermo detuvo un penalti lanzado por un desafortunado Aloisio. Como definió más tarde en rueda de prensa el entrenador del Ourense, su equipo hizo los dos peores encuentros de esta liga ante el Marino, curiosamente un rival directo en zona baja. Y es que, salvo en los minutos finales del primer periodo, cuando llegó esa pena máxima para los gallegos, el encuentro fue un monólogo del once local.
Ya desde los primeros compases, el equipo que entrena José Luis Quirós salió con un juego mucho más dinámico, apoyado en el 4-2-3-1 mientras el Ourense, con Pablo como pivote, intentaba aguantar la salida de los asturianos. No lo coniguió, ya que Pablo Lago dejó un sello de calidad apenas a los cuatro mintuos de partido, y tras driblar a Seoane chutó raso y por el palo corto, logrando el uno a cero.
Era un mal comienzo para los ourensanistas, e incluso el nerviosismo apareció en algunos jugadores gallegos y a ello contribuyó también un desconcertante colegiado como Díaz Arias, que mostró siete cartulinas en la primera parte. ?Los locales fueron bajando el ritmo poco a poco, quizá confiados en su pronta ventaja y en su superioridad a la hora de mover el esférico, y el Ourense fue de menos a más a medida que pasaban los minutos. Lozano cabeceaba un balón y Guillermo intervenía con acierto en la primera oportunidad destacada para los pupilos de Tomé, y a los 41 minutos el central local Jorge cometió una mano inocente en el interior del área. Aloisio lanzó desde el punto de penalti, pero el arquero del Marino Guillermo intuyó la trayectoria y evitó que el empate cayese del lado orensano. Con el uno a cero pero síntomas de mejoría en esos últimos minutos se llegó al intermedio.
En la segunda mitad, esta progresión marcada por los rojillos en los compases finales del primer periodo saltó por los aires, ya que el Marino de Luanco volvió a recuperar el pulso al encuentro. Nacho García disfrutaba de dos ocasiones consecutivas para ampliar las rentas locales, y Pablo Lago de otra. Era total el acoso de los locales en estos minutos iniciales, dando la sensación de que el segundo tanto no tardaría en llegar.
Así, cuando se cumplía el cuarto de hora del encuentro, Oli incurrió en penalti sobre Pablo Díaz. Pablo Lago marcó al segundo intento, ya que aunque también marcó a la primera, el colegiado mandó repetir. Dos a cero y todo cuesta arriba.?José Luis Quirós empezaba a mover su banquillo, haciendo debutar al último fichaje, Alberto Suárez, en las filas del conjunto local, mientras Tomé realizaba los suyos aunque la inoperancia de ataque del equipo de O Couto resultó evidente durante todo este segundo tiempo.
Y es que, en el segundo periodo, el fútbol de los gallegos estuvo bajo mínimos, y peor todavía desde que los asturianos ampliatron sus ventajas. No hubo asomo de reacción por ninguna parte, y con un juego descoordinado nunca puso en aprietos la victoria del conjunto de Miramar.?El Ourense fue inferior al Marino en todo momento, salvo en el tramo final de la primera parte, y este resultado complica la trayectoria del cuadro gallego a corto plazo, ya con la soga del descenso ceñida.