Un verano de agua dulce: ocho playas fluviales para darte un chapuzón en Galicia

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Palma Roca

Los placeres del baño y de la brisa no son exclusivos del litoral. El interior de Galicia cuenta con playas fluviales que poco o nada tienen que envidiar, en cuanto a servicios y paisajes, a las de la costa

12 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

XOAN A. SOLER

Además del mar y de las piscinas, los ríos son otra de las grandes fuentes de frescor y ocio en el verano gallego. Y si de algo va sobrada nuestra geografía es de cauces fluviales. Son además, en su mayoría, ríos tranquilos que discurren por entornos de frondosa vegetación. El escenario perfecto para un baño idílico. Aun así, conviene no exponerse y arriesgarse y siempre es mejor limitar los chapuzones a las zonas habilitadas para ello. Muchas de ellas cuentan con similares servicios que los que disponen las playas del litoral, socorristas incluídos. Aquí te dejamos ocho opciones para un chapuzón interior.

MIGUEL VILLAR

O ARNADO E ACEARRICA. Allariz (Ourense)

El río Arnoia determina en buena medida el paisaje y la vida de Allariz. Muy cerca del casco urbano, sus orillas acogen dos playas: la de O Arnado (en la foto), junto al puente medieval, y, unos metros río arriba, la de Acearrica. Ambas protegidas por una frondosa carballeira que regala generosas sombras y con amplias praderas de césped ideales para el descanso o para los juegos. Disponen además, de pasarelas, fuentes, áreas de pícnic y un servicio de alquiler de pequeños botes para surcar el tranquilo río.

CARLOS CORTÉS

A COVA. O Saviñao (Lugo)

En el corazón de la Ribeira Sacra, enmarcada en un espectacular meandro del río Miño a su paso por O Saviñao, la playa fluvial de A Cova es un rincón idílico rodeado de bancales de viñedos. Además de por su fina y blanca arena, esta playa destaca por sus aguas tranquilas, ideales tanto para el baño como para la práctica del kayak o el paddle surf. Cuenta con una zona de césped, una arboleda y un restaurante a pie de playa. Dispone también de un servicio de alquiler de embarcaciones recreativas. 

XOÁN A. SOLER

TAPIA. Ames (A Coruña)

A solo 20 minutos de Santiago, la playa fluvial de Tapia emerge como un oasis de frescor a orillas del río Tambre. Totalmente acondicionada para el turismo estival, cuenta con una zona de césped para tomar el sol, un área arbolada con abundantes sombras y piscina para los más pequeños. Durante el verano dispone de servicio de socorrista, vestuarios, aseos, merendero, chiringuito con terraza y un amplio aparcamiento.

Palma Roca

O COIÑEDO. A Veiga (Ourense)

Habilitada a orillas del embalse de Prada, a 850 metros de altitud, es la playa más alta de Galicia, lo que garantiza el frescor de sus aguas. Lo primero que sorprende al llegar es el contraste entre su fina y blanca arena y el verdor de las impresionantes montañas que la circundan. Sus servicios durante el verano incluyen socorrista, duchas, sombrillas, merendero con mesas y bancos, embarcadero y la posibilidad de alquilar piraguas o material para la práctica de deportes náuticos. 

CAPOTILLO

RÍO LÉREZ. Pontevedra

Apenas a dos kilómetros del centro de la ciudad, al sur de Monteporreiro y frente a la Illa das Esculturas, la playa fluvial del río Lérez es un apacible refugio semiurbano. Con cien metros de longitud, este arenal artificial destaca por sus aguas tranquilas, ideales para el baño, y por disponer en su entorno de amplias zonas de césped con sombra natural, merendero, quiosco, duchas, aseos, socorrista en temporada de verano y accesibilidad para personas con movilidad reducida. 

LAURA LEIRAS

CAMPO DE SANTA ISABEL. Outeiro de Rei (Lugo)

Ubicada en la confluencia de los ríos Miño y Ladra, más que una playa propiamente dicha, es en realidad una zona de baño a la que se accede mediante unas escaleras de piedra. El entorno es idílico, todo él sombreado por una imponente carballeira, bajo la que se ha habilitado un área recreativa con barbacoas, mesas de merendero, juegos infantiles y un bar durante la temporada estival. Un cómodo sendero discurre río abajo hasta llegar a unas pesqueras y a un soberbio molino de original arquitectura.

Miguel souto

A PRAÍÑA. A Estrada (Pontevedra)

A orillas del río Ulla, junto al histórico puente medieval de Pontevea, este espacio natural cuenta con una zona de baño rodeada de vegetación y senderos que discurren paralelos al cauce fluvial. La playa está habilitada en un área recreativa que dispone de amplios espacios sombreados, un chiringuito con terraza, zona de merendero con barbacoas, aseos públicos, aparcamiento y espacio para autocaravanas. Además, es posible alquilar kayaks y tablas de paddle surf para actividades acuáticas. Eso sí, A Praíña no dispone de servicio de socorrismo. 

ALVITE

PONTENOVA. Mazaricos (A Coruña)

Situada a escasos dos kilómetros de A Picota, la playa fluvial de A Pontenova se ha consolidado como uno de los grandes atractivos naturales de Mazaricos. A orillas del río Beba, ofrece un entorno cuidado con amplia zona de baño, sombra, merendero y espacios verdes ideales para disfrutar en familia. El antiguo puente de piedra y los molinos tradicionales completan un paisaje de gran belleza que convierte este rincón en un refugio perfecto para combatir el calor estival y conectar con la naturaleza.