Ofelia Souto, propietaria de una de las últimas sombrererías de Galicia: «Non vendemos por internet, o sombreiro hai que probalo»
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Sombrerería Da Costa Campos, ubicada en pleno centro histórico de Lugo, en la calle Conde Pallares, lleva abierta desde 1924
12 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Sombreros, viseras, boinas... La sombrerería es un clásico que vuelve a estar de moda, aunque realmente nunca dejó de estarlo del todo. Y si no que se lo digan a Ofelia Souto, propietaria de una de la últimas sombrererías de Galicia, Sombrerería Da Costa Campos, ubicada en pleno centro histórico de Lugo, en la calle Conde Pallares, desde 1924. Es más de un siglo de especialización en un complemento que gana adeptos: «As series de cine axudáronnos moito, volveron poñer de moda o sombreiro. Series como Emily en París, coas súas boinas francesas, ou Peaky Blinders, coas viseiras irlandesas, marcaron tendencia e animaron á xente a probar», cuenta Ofelia. Pero el éxito no sería completo sin un buen producto que lo sostenga. Y ahí radica el secreto para que el negocio siga floreciendo más de cien años después: «O segredo está precisamente na especialización e en ofrecer un produto de calidade», continúa la sombrerera lucense.
Las instalaciones de la sombrerería rezuman historia. La ubicación no ha cambiado en estos 102 años e incluso el letrero de la fachada es el original que se colocó en los años veinte del siglo pasado. Pero lejos de quedarse anclados en la nostalgia, el negocio ha ido evolucionando. «As modas van cambiando e as casas sacan cada vez produtos máis innovadores», matiza Souto. De ahí que el abanico de clientela también se amplíe: «Temos clientes de todas as idades, e cada vez vén máis xente nova», comenta Ofelia. Explica que el público va perdiendo poco a poco el miedo a llevar sombrero y que las opciones son enormes para quien se anime a probar por primera vez con este complemento: «Hoxe en día hai moita variedade, as casas fabrican modelos moi fáciles de levar, moi cómodos e nada ostentosos», aclara Ofelia.
Aun así, el sombrero más vendido sigue siendo un clásico donde los haya: el fedora, como el típico de los gánsters. Además, hoy en día los fabrican en muchos colores y materiales diferentes. Hay todo tipo de tonos, estampados en patchwork, modelos en lana, fieltro, algodón, impermeables o repelentes al agua e incluso con factor de protección solar.
Imprescindible probarlo
Cuenta Ofelia Souto que algo imprescindible a la hora de dar con el modelo adecuado es probarlo: «Aquí asesoramos á clientela sobre modelos, materiais, tallas... Ás veces dubidan sobre o modelo, sobre a ala que ten... Hai que atopar o estilo de cada un, e tamén hai que elixilo tendo en conta a altura, a forma da cara... Sempre hai que probalo», aclara esta profesional. Precisamente por eso no han dado el salto a la venta online. Han puesto en marcha una completa página web, sombrerosdacosta.es, pero funciona solamente a modo de escaparate, para dar visibilidad a la sombrerería y que el público pueda ver los modelos que hay; la venta por internet no la contemplan por ahora y prefieren mantener el trato directo con el cliente: «O sombreiro debería probarse sempre».
Ofelia también matiza que el sombrero es un complemento al alcance de todos los bolsillos, con modelos desde los 30 euros. Eso sí, también los hay que superan los 300. En el precio influyen, en gran medida, el tejido y los materiales. El cachemir, por ejemplo, es de los más caros.
FOTO: MANUEL GUEDE