Cinco consejos para lavarse bien la cara

Candela Montero Río
Candela Montero Río REDACCIÓN / LA VOZ

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Adiós al «skincare» infinito. Menos productos y más constancia y conciencia con la limpieza y el secado de la piel son algunas de las claves. «La toalla húmeda es un cultivo de bacterias», dicen las expertas

05 ene 2026 . Actualizado a las 09:06 h.

¿Cúal es la forma correcta de lavarse la cara? ¿Cada cuánto se debe cambiar la toalla? Entre cremas, limpiadores, tónicos y exfoliantes, algo tan cotidiano puede convertirse en un laberinto. Una dermatóloga y una esteticista revelen algunos trucos que debemos incluir en nuestra rutina para tener la cara perfecta.

1. No saltarse la limpieza

El primer consejo quizá sea el más obvio, pero es imprescindible: no saltarse la limpieza. Lo ideal es lavarse la cara dos veces al día: «Por la mañana, para retirar sudor y preparar la piel, y por la noche, para eliminar suciedad y contaminación», explica Carmen Galera, dermatóloga de la Academia Española de Dermatología y Venereología. Y estas dos limpiezas no son iguales: «La nocturna debe ser más intensa. Por las mañanas puede ser más ligera», añade Galera.

2. Solo tres productos

No hacen falta mil pasos en la rutina facial. Desde el equipo de Pilar Martínez Signature, en Pontedeume, indican que para cuidar la piel solo se necesitan tres productos: limpiador, crema hidratante y protector solar por la mañana. «Después se pueden añadir tratamientos más específicos, pero solo si la piel los necesita», apuntan. El protector solar, indican, es imprescindible todo el año: «Es clave porque previene manchas y el envejecimiento prematuro», aseguran desde Pilar Martínez Signature. Añade, además, un truco para conseguir un extra de hidratación: «Aplicar la crema hidratante con la piel ligeramente húmeda; esto ayuda a retener la humedad y aporta más confort».

3. Un limpiador específico

Cada piel es un mundo y tiene unas necesidades específicas. Aun así, a la hora de elegir un buen limpiador, las expertas ofrecen algunas recomendaciones generales, como «evitar perfumes intensos» y «usar uno específico para la piel, no jabón corporal ni gel de ducha». También hay que atender al tipo de piel: «Si tiene tendencia grasa es mejor un gel espumoso y si es más bien seca o sensible, es preferible usar una versión en crema o una loción limpiadora», explica la doctora Carmen Galera.

4. La toalla siempre seca

No todo vale para secarse la cara. Las expertas coinciden en que es importante usar una toalla «solo para la cara», que debe tener dos características tan básicas como fundamentales: estar limpia y seca. «La toalla húmeda es un cultivo de bacterias», apunta la doctora Carmen Galera. La dermatóloga recomienda, además, cambiarla cada dos o tres días, aunque «si hay acné, rosácea o piel muy sensible es mejor hacerlo a diario o usar toallas desechables». 

5. Cuidado con los exfoliantes

Con los exfoliantes hay que encontrar un equilibrio. La limpieza profunda que ofrecen es un arma de doble filo, una cualidad de la que se debe hacer uso, pero de forma moderada y buscando un equilibrio. Las expertas aconsejan emplearlos una o dos veces por semana, ya que «uno de los errores más habituales es lavarse demasiado o de forma demasiado agresiva». «Muchas veces se piensa que más limpieza implica más salud, y ocurre justo lo contrario: la piel se irrita», indican desde el equipo de Pilar Martínez Signature. Las consecuencias, añaden, suelen ser las mismas y pasan por sequedad, rojeces, tirantez o incluso más brotes de acné en pieles sensibles.