En formato ración y en pequeñas cajas como si fuesen una joya, este postre se vende cada vez más en tiendas especializadas en las que se ofrecen con diferentes sabores pero con la misma esencia
14 nov 2025 . Actualizado a las 10:29 h.Estas tartas de queso merecen una visita. Crece en Galicia el fenómeno de las tiendas especializadas solo en este postre. El público las adora y hasta sus locales llegan fans de la tarta de queso desde Madrid o Barcelona. Esta son algunas de las que no te puedes perder.
Un dulce para tocar el cielo
DELIRIO (PONTEVEDRA)
«Queríamos crear un lugar en el que probar el sabor del cielo», cuenta Iago, creador de Delirio, el templo de las tartas de queso de Pontevedra. Este local para disfrutar de este dulce en formato para llevar arrasa desde que abrió hace dos semanas. Tienen seis sabores distintos: la clásica, de Oreo, Lotus, Kinder, pistacho y una especial de la que hacen unidades limitadas al día y que van anunciando en sus redes. Cuenta Iago que el secreto está en los ingredientes: «Son tartas caseras». Se venden en porciones y también las hay en formato mini y grande. La de queso es la tarta favorita de los influencers y por el local de Iago ya se pasaron algunos como Champimuros para dar su veredicto.
Turismo de tartas
SUÁREZ CAKE (OURENSE)
Cambió la informática por las tartas de queso y acertó con el algoritmo de la viralidad después de muchas pruebas. Sus porciones de este dulce que sirven en bandejas plateadas son una sensación en Instagram y TikTok: hasta su local de Ourense peregrinan fans de este dulce desde Madrid o Barcelona. Anxo Suárez es el ideólogo y repostero de Suárez Cake, un local de tartas de queso que también sirve café de especialidad. Ofrece siete sabores distintos: la clásica tarta de queso cremosa al horno y otras combinaciones como una con galletas Dinosaurus, Lotus, Nutella di Prieto, pistacho ibérico, crème brûlée, dulce de leche, y otras que van variando.
Para llorar de placer
LA LLORONA (A CORUÑA)
Es una de las últimas incorporaciones de esta ciudad, donde la idea de disfrutar de una tarta de queso en formato para llevar tuvo muy buena acogida. «Un lujo cremoso en cada bocado» es el lema de La Llorona, en la que se puede tomar la clásica tarta de queso y otras combinaciones como tarta de Nutella, Oreo, Ferrero Rocher, chocolate blanco o Lotus. Además de los distintos sabores, aquí puedes llevarte tu porción de tarta con un extra dulce y añadirle distintos toppings. Detrás de este local está Marialis Bracamonte, que empezó en el mundo de la hostelería en A Coruña con Takontento, especializado en tacos. La clave de su tarta: una receta para tener el punto justo de dulce.
Producto cien por cien gallego
GEMMA Y NAZA (MONFORTE)
Venden más de 800 raciones individuales de sus tartas de queso. Nacieron en Monforte siendo dos, Gemma y Naza, y fueron ampliando el equipo. «Estas van a ser nuestras terceras Navidades. Empezamos con la idea de mejorar la tarta de queso que teníamos en nuestro restaurante. De ahí nació la primera receta, no teníamos ni maquinaria para atender los encargos. Recuerdo que las dos hacíamos turnos por la noche para hornear sin parar de una en una», cuenta Naza. Sus tartas son cremosas, «con producto 100% gallego, hechas artesanalmente y con ingredientes de mucha calidad». Ahora, se venden en formato individual y están presentes en distintos puntos de venta en Galicia.
De la escuela de Álex Cordobés
KERIKO (FERROL)
Hay un templo de las tartas de queso en Madrid que cambió la forma de consumir este dulce. Su fundador, Álex Cordobés, es un referente para muchos, entre ellos el ferrolano Santiago Yáñez, que pasó por uno de sus locales en la capital antes de abrir en Ferrol su primer obrador: KeriKo. Estrenó su proyecto en Semana Santa y ya va por su segundo local. Hace una tarta cremosita, en el límite de que su interior se quede líquido, «pero no». «Es casi como una crème brûlée», explica este joven emprendedor. «La acogida está siendo muy buena. Casi todos repiten», asegura. Tienen en formato grande e individual y de tres sabores: clásica, Lotus y pistacho. «Iremos metiendo alguno más. Hicimos, por ejemplo, una de cruasán».