Señala que los rizos son los «grandes incomprendidos» de la peluquería, y que hay que prestar atención a sus cuidados
19 feb 2023 . Actualizado a las 12:19 h.Salomé Navarro (Cuenca, 1977) es peluquera y formadora de peluquería y se ha propuesto junto a otros compañeros reivindicar el pelo rizo enseñando a otros profesionales cómo hay que cuidarlo. Las claves pasan tanto por los productos como por las técnicas. Tiene una peluquería en Cuenca para pelo mixto y otra en Bilbao especializada en pelo rizado. «La única con el pelo liso que entra soy yo», señala Salomé, que acaba de publicar «Cómo ser curly y no morir en el intento»
—¿El pelo rizado es el gran olvidado de la peluquería?
—El gran incomprendido. Como profesional te diré que nunca nos han enseñado a cuidarlo, era como tener un vacío, un cabello con el que nunca tendríamos un resultado bueno. Y debería ser algo obligatorio para aprender desde la academia. Nos han enseñado a hacer moldeados, pero no a tratar un rizo natural. Pero ahora un grupo de compañeros, que somos formadores, nos estamos encargando de ello, estamos enseñando a cuidar el pelo rizado, porque requiere cuidados específicos.
—¿Cuáles?
—El gran problema del pelo rizado es que es un cabello muy seco, y hasta ahora todos los productos de lavado tenían mucha silicona, alcoholes, muchos sulfatos que hacían que se resecara más todavía. Así que lo primero: eliminar ingredientes secantes. Y también hay que cuidar las técnicas, no nos sirven las toallas de rizo normal, crean encrespamiento, hay que utilizar las de microfibra, algodón cien por cien, como una camiseta, o incluso papel.
—¿No se debe utilizar secador?
—El secador también es secante, pero en muchas ocasiones tenemos que utilizarlo, sobre todo con estos fríos en invierno. Si queremos conseguir un rizo, lo ideal es el difusor, pero con temperatura muy suave para no resecar demasiado. Y si se puede dejar secar al aire, mejor.
—¿Requiere más cuidados que el pelo liso?
—Sí, normalmente son cabellos más frágiles, más deshidratados, y necesitan más cuidados de nutrición, mascarillas, aceites...
—¿Cada cuánto tiempo?
—Dependiendo de lo castigado que esté el cabello. Si un pelo liso está castigado también necesita sus cuidados. Si viene de hacerse permanentes o moldeados muy agresivos, necesita más, más mascarilla. Hay cabellos rizados que no se han puesto un color en su vida, y que con una vez cada 15 días sería suficiente, y otros a los que, sobre todo al principio, les vendría bien una o dos veces a la semana.
—¿Hay más gente que se quiere alisar que rizar el pelo?
—Últimamente está muy de moda el pelo rizo, natural, bonito, solo hay que ver la televisión: presentadoras, anuncios... Hasta ahora era un cabello encrespado con mucho freezing, y a la gente no le gustaba su pelo rizado, porque no sabían cuidarlo, lo cuidaban como un pelo liso, y no tiene nada que ver. El rizo está muy potente ahora mismo.
—¿Cómo se debe manejar un pelo afro?
—El pelo afro en países latinos se veía como un pelo malo, y más en chicas latinas, que desde muy pequeñas, con 8-10-15 años les han hecho alisados químicos. Muchas de ellas llevaban años sin descubrir sus rizos, y lo están haciendo ahora. Es una liberación para ellas, aceptar por fin sus rizos. Necesitan muchos más cuidados, porque son más frágiles que una onda, son muy porosos, necesitan más hidratación, más tiempo a la hora de definir, pero con buenas técnicas, si se les dedica tiempo el día del lavado, se consiguen unos afros preciosos con unas definiciones que les pueden durar una semana.
—¿Lo pueden conseguir en casa?
—Sí, pero yo les recomiendo que vayan a un sitio especializado, que les hagan una asesoría, y les recomienden cuáles son los productos y las técnicas adecuadas para su cabello, porque es complicado. Si no sabes hacerlo, cualquier cosa es complicada.