La gallega que lleva 62 países en la mochila

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50 PAÍSES EN 50 DÍAS es uno de los retos en Instagram de Inma Gregorio, una viajera precoz que tiene un sueño a corto plazo: hacer los Caminos de Santiago, uno por cada comunidad

28 mar 2021 . Actualizado a las 12:28 h.

En calcetines empezó a viajar Inma Gregorio, que lleva la sed de movimiento en los genes, muchos destinos en la maleta y dos o tres sueños en mente que no pierden de vista su destino. «De pequeños viajábamos con mis padres, y desde pequeña me dejaron viajar sola, ya de adolescente. Desde que lo probé, no hubo vuelta atrás», cuenta esta trotamundos que ahora se mueve en las distancias cortas por las restricciones del covid. «Según van abriendo, nosotros nos vamos moviendo», dice. En ese plural incluye a su pareja, Jose, que le acompasa el paso por el mundo. 

Inma tras pasar las montañas del Atlas en dirección al desierto, en el 2018
Inma tras pasar las montañas del Atlas en dirección al desierto, en el 2018

Las primeras escapadas la marcaron. Físicas e imaginarias, porque también despegó con los libros que leía de pequeña. «Bajaba todos los días a la biblioteca que estaba cerca de casa. Y además mi familia, familia numerosa, nos llevó a sitios cercanos de manera modesta, pero muy bonita. Lo vivimos con intensidad. Ahora, casi no te acuerdas de otra cosa... Te acuerdas de la vez que acampasteis junto al lago de Sanabria o de cuando tu hermano se perdió en un mercado del norte de Portugal. Esas cosas están vivas», asegura, y subraya el sentimiento de gratitud a sus padres, «por habernos dado raíces y alas».

La gallega que lleva, a día de hoy, 62 destinos en la maleta, empezó a moverse sola en campamentos en Galicia, con algún viaje al extranjero para aprender inglés y en algún voluntariado del programa de intercambio de la UE, «que dio grandes facilidades» a la gente de su generación. Inma, que tiene 37 años, recuerda que aprovechaba toda oportunidad que podía cuando el presupuesto era corto como su edad: «Un Leonardo, un Erasmus... Después, me fui de voluntariado a Islandia, una maravilla. También estuve un mes en Turquía y Alemania. Mi primer Interrail lo hice con una pareja, el segundo con unas amigas de la carrera y luego me recorrí sola Europa en tren en varias ocasiones».