Estos son los vinos con los que triunfarás esta Navidad

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María Pedreda

Apuesta por lo nuestro. Galicia es tierra de caldos y, cada vez, más. Si no que se lo pregunten a las narices gallegas más destacadas. Para ellos, la selección está clara. Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras, Monterrei y ¿por qué no? También Terra de Betanzos. Prueba a ponerlos en la mesa, les encantarán

14 dic 2020 . Actualizado a las 10:42 h.

A estas alturas el menú de Navidad ya está más o menos perfilado. Pero ¿y los vinos? ¿Ya los habéis elegido? No es una tarea fácil acertar y sorprender a tus invitados. Además, como este año el aforo es limitado (diez como máximo), podrás darte algún capricho y triunfar con ellos. No lo decimos nosotros, sino tres de las mejores narices del momento. Así que comenzamos por poner a punto nuestro paladar.

Ismael López, sumiller de Casa Solla, nos abre las puertas de la que también es su casa. En su lista de imprescindibles para estas fechas ha querido hacer un símil de la vida frente a la botella. Para ello, ha subrayado los valores que más apreciamos en tiempos de pandemia. Uno de ellos, sin duda, es el tiempo. «Lo más valioso de nuestra vida. Todo te lo da y todo te lo quita». Así propone Gorgola, un espumoso de uva 100 % albariño. «Es un avanzado en su tiempo, porque se comercializa mucho más tarde de lo que lo hacen otros espumosos. Se elabora en Barro y, en lugar de dar los nueve meses de crianza habitual, le dan más de 40 meses». Al tener una larga crianza, «la burbuja es mucho más delicada. El vino más redondo y más complejo. Dejas atrás la acidez y te encuentras un espumoso para disfrutar donde la burbuja casi no pesa». El precio en tienda oscila entre los 22 y los 24 euros. Pero al contrario de lo que puedas pensar, este espumoso no solo está asociado a la celebración y al brindis. «Encajaría de principio a fin, tanto para un aperitivo como para acompañar un marisco o incluso llevarlo a la sobremesa. Es un vino muy versátil».

El trabajo es algo que mucha gente no ha tenido en este año tan atípico. Por eso, Ismael destaca el gran esfuerzo que hay detrás de muchos vinos: «Valoramos la viticultura heroica de viñas viejas y con mucha pendiente de la Ribeira Sacra». Propone Finca Meixeman, de bodega Guímaro, «una representación muy honesta, pero que ubica la Ribeira Sacra donde habitualmente no se conoce. Quiero decir que no va a ser un vino ácido, ni excesivamente afrutado, ni joven». Cuesta algo más de 20 euros y resulta perfecto para el acompañamiento «de platos más contundentes como la carne o platos al horno, estofados o guisos».

El tercer valor que Ismael destacaría de este año es la tradición: «Seguir esa fina línea que te conecta con algo anterior». Le viene a la mente Miguel Alfonso, que es el heredero de una pequeña bodega de Portas (Caldas) y que elabora Pedralonga, un vino 100 % de uva albariño: «Hace lo que se llama la malolacta. No vamos a encontrar tanta acidez como en muchos otros. Es un vino que se disfrutará mucho y muy válido para el que le guste un blanco gastronómico y versátil». Ideal para «mariscos, pescados -incluso sushis o pescados crudos-, ostras, bivalvos... todas esas cosiñas más relacionadas con la mar». Su precio, sobre 16 euros.

Y en estas fechas no podía faltar la familia: «Por eso busco lo generacional, el relevo y la renovación. Y todo eso se aúna en Adegas Moure, de la Ribeira Sacra. Muy conocida por Abadía da Cova. Es de las bodegas más antiguas de la Ribeira Sacra, de 1892, y ya está la cuarta generación al frente, haciendo cosas diferentes». Sugiere Rosado de Mencía, «un vino pensado más para esa gente que no esté del todo conectada con el vino o que piense en él solo en ocasiones especiales. Es muy aromático, con mucha fruta y muy divertido. Además, su precio es para todos los bolsillos, sobre 12 euros».

ANGEL MANSO

PARA ABRIR BOCA

De Casa Solla, en Poio, nos vamos a Bido, en A Coruña. Allí nos recibe siempre con una cálida acogida Manuel Otero, jefe de sala del restaurante de Xoán Crujeiras. Comienza su selección por un vino de fuera de denominación de origen. Dpieiga (branco lexítimo), de Adega Sidrón, en Negueira de Muñiz. «Es un vino fácil, para abrir boca, que gusta mucho a la gente. No es tan ácido, y la fruta, en lugar de ser cítrica, es más melocotón y albaricoque» y es perfecto para unos entrantes y para recibir a la gente. No llega a 20 euros la botella.

Para su segundo vino elige Ribeiras de Armea, de Indicación Xeográfica Protexida Terra de Betanzos, también branco lexítimo: «Me gusta para los primeros porque aporta mucho cítrico. Tiene lima y limón y siente la vertiente del mar. Es un vino fantástico para empezar el primer plato». Se puede encontrar por 18 euros la botella.

Pero si lo tuyo son los albariños, Manuel se queda con O Sebal de Albamar (19 euros) y fuera de la D. O. Rias Baixas. Un vino sin filtrar, lo que le da un sabor muy natural de fruta y acidez «y donde disfrutarás lo que es un albariño». El maridaje es amplio y poco hay que decir sobre el acompañamiento de este vino, que casa con casi todo: «Con un bacalao está impresionante», por ejemplo. Otero también nos sorprende con otro tinto gallego As Covas (38 euros), con uva pinot noir: «Sorprende ver qué bien se da en Galicia. Tiene mucho mérito este vino, que cuenta con una acidez muy equilibrada. Es ideal para tomar con un capón, un pollo, carne de caza... Es un vinazo».