No te saltes los deberes del verano

VACACIONES 2020 Un profe ha extendido su mapa del tesoro y ha vuelto a lanzar el reto de disfrutar del buen tiempo (bueno por el sol y la libertad). Esta lista de deberes rivalizará con la de Spotify. Si quieres, ¡debes!


Disfrutar en vacaciones es un deber, que puedes cumplir o no sin que el resultado se convierta en nota. ¿Quién inventó los deberes?, me pregunta mi hija de 10 años. ¿Sería alguien que en las vacaciones se puso a trabajar? El Profe Manolo vuelve a lanzar una lista de deberes que no te van a pesar. La primera se hizo popular en el 2018 y nos hizo usar los codos solo para jugar. «La idea es: se puede aprender de otra manera», explica. «Este año es especial, por eso hay otra lista». ¿Qué propones, profe? «Hacer un mapa del tesoro, contemplar cómo funciona un hormiguero o fabricar un reloj de sol» son tres de tus deberes de verano. «A veces olvidamos que el fin de la educación es ser feliz y ser independiente. Hay que educar para la vida. Y saber que algo solo se aprende cuando se hace».

«A ver si ahora, cuando podamos darnos un abrazo, nos lo damos de verdad», desea el profe que anima a los padres a inculcar en los niños más cariño que miedo. ¿A veces les decimos demasiadas cosas? «Bueno... No importa que tus hijos no hagan caso a lo que dices, ¡te ven!», asegura.

1. MIRA CÓMO FUNCIONA UN HORMIGUERO

¿Por qué puede ser interesante seguir un desfile de hormigas? «Para mí significa: “Sal a la naturaleza, observa y respeta a otros seres vivos”, en vez de ver a las hormigas como algo que hay que pisar... Creo que la tarea tiene un componente de trabajo que es un ejemplo a la hora de enseñarnos cómo en equipo se pueden conseguir las cosas», dice el Profe Manolo.

2.  ¡SALTA A LA COMBA!

Qué tendrán los viejos juegos que parece que no dejan nunca de funcionar. Duran más que las pilas Duracell, ¿o no? Saltar a la comba o bailar un hula-hoop son dos de los deberes para este verano que requieren movimiento, concentración, sentido del ritmo y aguante. «Detrás de saltar a la comba puede haber también un mensaje educativo de igualdad», dice el profe, que anima a saltar a niños y niñas, cómo no. Saltar a la comba te empuja salir a la calle, a moverte. «Yo a mis hijos les tengo que hacer una desescalada digital, porque la tecnología, que nos ha dado la solución en el confinamiento, puede ser también el problema. Hay que buscar el equilibrio». El profe que no deja que sus alumnos usen típex «para que puedan ver sus errores, y aprender de ellos» también incluye entre sus deberes para este verano pasar un día entero sin pantallas. «Hay que recordarles que se pueden divertir sin tecnología, y esto requiere esfuerzo», dice.

3. DISFRUTA DE LOS ABUELOS HASTA EL INFINITO

Quien tiene un abuelo tiene un tesoro, quien dos abuelos, dos tesoros... y así sucesivamente. Este verano está más difícil, pero hay que intentarlo. «A veces tenemos tan cerca a la familia, a los amigos, que los vamos dejando al final de la lista de cosas que debemos hacer. Hay que pararse a valorar lo importantes que son. «Mi suegra, con la que me llevo estupendamente dice que este es un tiempo perdido si no puede ver a sus nietos», cuenta. Los abuelos son maestros que nos enseñan a ganar, tranquilamente, el tiempo.

4. USA UNA MÁQUINA DE ESCRIBIR... O UN TOCADISCOS

El verano puede ser también un viaje en el tiempo y llevarte a través de un objeto por un túnel de años al sonido de otras épocas. Si una máquina de escribir te remite al pleistoceno, déjate llevar sin miedo por las teclas. Volverás entero y algo más sabio. «Este deber tiene detrás la comunicación intergeneracional. Hace tres años visité con mis alumnos una biblioteca que se inauguraba y había unas máquinas de escribir. Me preguntaron: ¿Y esto qué es? Eran niños de 12 años, que no habían visto ninguna. Un tocadiscos también puede ser un descubrimiento para ellos. Es interesante conectar a nivel generacional y ver lo que han cambiado las cosas. Puede ser bonito ver una colección de vinilos, y entre otras cosas descubrir, por ejemplo, lo difícil que era hace años escuchar música, que ahora la tienes en un clic», advierte el Profe Manolo, que recomienda cultivar la paciencia para darle plantón a la inmediatez. «La inmediatez le quita valor a las cosas, hay que hacer cosas que te enseñen a esperar».

5. HAZ UN RELOJ DE SOL

Necesitas poco más que un palito, «y estar fuera ¡y que haga sol!». Levantarse para ver amanecer y acostarse bajo las estrellas son deberes que ya había puesto este profe en veranos anteriores. Pero conviene repetir. «Si haces un reloj de sol, y puedes hacerlo en la playa, aprendes orientación. Solo necesitas a alguien que sepa hacerlo y te explique», apunta el autor de Deberes de vida. Mejor que te lo cuenten, lo que requiere trabajo de investigación.

6. REPARA ALGO

En los deberes de vida que propone Manuel Gordillo, Profe Manolo, también entran en juego la responsabilidad y la capacidad de arreglar cosas. Si ves una aventura hacer una casa con cajas de cartón y eres capaz de ver un caleidoscopio en un tubo de papel de cocina, anímate a romper la cadena del usar y tirar. «Recicla, reutiliza». ¿Pero qué puede reparar un niño de 5 años? «Cualquier muñeco, cualquier cosa que haya roto. El mensaje es que las cosas pueden tener una segunda vida, que depende de ellos». Limpiar los zapatos de todos los miembros de la familia es otra sugerencia-deber. Así como hacer una receta, un libro de mandalas o tres puzles (en familia).

7. COLUMPIA A ALGUIEN

Columpiarse solo está muy bien, pero, si la norma de distanciamiento social no lo impide, columpia o deja que te columpien, pues esto implica «dar felicidad a otra persona, hacer que otro se divierta» es una pasada de sensación. ¿Es imposible que los niños pequeños mantengan las distancias? «¿Cómo se van a cortar las muestras de cariño? Creo que seguirán, y va a pasar lo mismo en la escuela, por mucha distancia que debamos mantener».

8. JUEGA AL TANGRAM

Otra opción para sumar a tu lista de verano es darle el tangram, un juego lógico matemático con cuadrados, triángulos, rombos, que al combinarse permiten hacer figuras como una jirafa o un barco de papel. Se hace a partir de un cuadrado que se va recortando (puedes echar un vistazo en YouTube, ¡a menos que sea tu día sin pantallas!)

9. DATE UN CAPRICHO

El que prefieras. «Es muy importante el mensaje de este deber: permítete tus pequeños deseos. ¡Complácete! Reforzar la autoestima está detrás de esta idea. Hay niños brillantes en lo académico que viven con frustración cualquier mínimo error, a veces por la presión de los adultos. Equivocarse es la vida, una caída tras otra... Hay que aprender a caer. Para mí, el capricho va sobre todo en este sentido -señala-. Oye, ¡date margen!, no hay que ser perfecto, ni siquiera pretenderlo».

10. SI ALGO TE PARECE INJUSTO, DILO

Hacer un mapa del tesoro, aprender un truco de magia, visitar un jardín botánico, pintar usando las manos, comer con las manos (¡limpias!), oír las olas del mar, resolver un crucigrama y medir tu habitación son otros de los deberes para este verano que nos pone Profe Manolo. A ellos podemos añadir muchos más, y entre ellos no debería faltar este: «Si algo te parece injusto, dilo. Hay que educar en la asertividad. Hay cosas ante las que no debemos callar, pero hay que aprender a decir las cosas de una forma que no sea agresiva ni insultante». Pero no te lo guardes todo, para no explotar. «Argumentar es la palabra clave». Dale argumentos a tu verano ¡para que te siente bien!

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