Los primeros gallegos en surfear estas olas

Los gallegos Iago Rodríguez y Guillermo Carracedo se fueron con la tabla a otra parte y llegaron tan al norte que acabaron cabalgando olas que nadie se había atrevido a surfear


Iago Rodríguez Pedreira (Ferrol, 1980) se dedica a la industria farmacéutica. Guillermo Carracedo Robelo (Santiago, 1993) se está formando en medicina deportiva. Pero lo de ambos es el surf. Y los retos. Tanto, que en su último viaje juntos sintieron la llamada de lo desconocido y decidieron romper moldes. Hasta convertirse en los primeros en surfear la Spanish Right, una solitaria ola situada en uno de los fiordos islandeses entre la zona de Patreksfjörôur y el sur de Reikiavik. El secreto de su ubicación exacta todavía permanece, para que no se masifique. El surf es así.

Iago y Guillermo atesoran campeonatos autonómicos y nacionales, y experiencia internacional en competición, pero a Islandia fueron en busca de otras sensaciones sobre una tabla.

«Después de muchos viajes a lugares cálidos, donde compartíamos olas decenas de surfistas, decidimos dar un cambio radical y optar por un lugar diferente, no tan aparentemente deseoso como destino de surf por sus duras y frías condiciones climatológicas incluso en verano», explica Guillermo. «No teníamos muy claro lo que nos íbamos a encontrar, pero estábamos seguros de que no habría masificación», admite Iago. Tras elegir el sur de Islandia también asumieron que deberían hacer mucha exploración. A cambio, surfearían olas vírgenes. «Lo que nunca nos llegamos a imaginar es que dicha exploración nos llevaría tan lejos , a paisajes tan extraordinarios y a vivir aventuras que siempre quedarán en nuestra memoria», dicen. Así que allá se fueron, con sus tablas, unos neoprenos bien gruesos, guantes, gorros y escarpines. Reikiavik les abrió su alma una lluviosa y fría, pero iluminada madrugada. Un 4x4 de alquiler les esperaba para acercarlos a las olas más recónditas.

Sin embargo, la experiencia comenzó con cierta decepción, ya que los dos primeros días, el mar no estaba por la labor. Balance: algo de turismo. Todo cambió en la tercera jornada, compartiendo baño con vecinos de la zona y alguna que otra foca. La dinámica fue a mejor con el paso de los días y Guillermo e Iago pronto entablaron amistad con surfistas locales, algo que sería clave en este histórico viaje. Entre ellos, el músico islandés (Billy Otto), el único surfista profesional de Islandia (Heidar Logi) y el único fotógrafo profesional de surf de la isla (Elli Thor), protagonistas de la película Under an Artic sky. «Es famosa, yo me la había visto cientos de veces», dice Guillermo.

Entonces, de repente, el gran plan: la zona sur no brindaba el mejor mar según las predicciones, pero un swell (mar de fondo) muy potente de unos cinco metros que se había generado en una borrasca cerca del Ártico iba a pasar dejando buenas olas por los fiordos del noroeste de la isla. Heidar y Thor irían tres días a explorar olas nuevas jamás surfeadas e invitaron a los dos gallegos. Por delante, más de cuatro horas de viaje por pistas de gravilla. «Surfear por los fiordos es casi tan difícil como hacerlo por las rías gallegas. Hace falta un gran mar de fondo, que solo se da en invierno. Pero en Islandia en invierno no puedes acceder a estas zonas porque está helado», explica Iago. Además, las zonas más expuestas al mar de fondo y mas protegidas de los vientos se encontraban en los extremos de estos fiordos, donde ya no había carreteras. Tuvieron que continuar campo a través con el 4x4. «Hasta que vimos un montón de rompientes con olas que cualquier surfista soñaría», describen. Continuaron andando, donde el coche ya no podía llegar (los islandeses lo hacían descalzos) y allí estaba el ansiado slab (una ola potente que rompe contra una piedra de escasa profundidad). «Resbalones con las algas de las rocas, agua fría, ola difícil de remar pero muy divertida, focas jugando con nosotros... y a otro fiordo a tres horas al día siguiente para ver la mejor ola que nos habíamos encontrado hasta el momento», relatan. «Era una derecha perfecta de fondo de piedra y larga, de tamaño considerable. Empezaba en una curiosa roca, nos permitía hacer bastantes giros y estar largo tiempo sobre ella. Fue una sesión increíble, perdidos en el medio de la nada», añaden emocionados para concluir: «Fue una de las aventuras más espectaculares que jamás hubiéramos pensado que íbamos a vivir». Heidar y Thor bautizaron esa ola como The Spanish Right en honor a Iago y Guillermo. «Nosotros prometimos volver a surfearla alguna vez», dicen los gallegos.

«Después de muchas olas surfeadas, de hacer muchos nuevos amigos, ver miles de paisajes únicos y de vivir infinitas aventuras que siempre recordaremos podemos decir que fue uno de los mejores viajes que hemos hecho. Pese al frío, volveríamos una y otra vez», zanjan.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
25 votos
Comentarios

Los primeros gallegos en surfear estas olas